El equipo femenino latinoamericano se coronó campeón por primera vez al vencer 3 sets por 1 a la representación de Europa en el “Desafío Mundial de Cadetes por Continente” de Tenis de Mesa que se celebra en la ciudad Sharm El-Shiek, en Egipto.
El seleccionado Latinoamericano, integrado por la dominicana Esmerlyn Castro; Adriana Díaz, de Puerto Rico; Bruna Takahashi, de Brasil, y Lucía Cordero, de Guatemala pasó a la historia al vencer en la semifinal 3-2 al campeón defensor, Asia.
En la final, contra el equipo de Europa, Adriana Díaz consiguió el primer punto al vencer a Anastasia Kolish, de Rusia, con parciales 11-4, 11-6, 9-11, 6-11 y 11-4, mientras que Bruna Takahashi extendió la ventaja 2-0 tras despachar a Andrea Dragoman, de Rumanía, reciente campeona sub-15 del Top-10 Europeo, por 11-9, 11-6 y 11-7.
En el partido para cerrar, la quisqueyana Esmerlyn Castro, quien hizo el punto importante que dio el pase a la semifinal de Latinoamérica ante Estados Unidos, no pudo ante Christina Kallberg, de Suecia, y cayó por 11-8, 11-4 y 11-7.
En el cuarto juego, Díaz volvió a la mesa decidida a asegurar el histórico título para Latinoamérica. La jugadora puertorriqueña no tuvo piedad ante Dragoman, a la que le ganó el primer set 11-2.
Luego se invirtieron los roles y la rumana lideraba por 10-4 el segundo parcial, pero Díaz remontó y se adjudicó el segundo set 12-10. El tercer parcial fue dominado por la boricua para sellar la victoria 11-6.
Es la primera vez que Latinoamérica conquista un título, en un Desafío Mundial de Cadetes desde que se realizó el primer torneo en 2002 en Hungría.
El equipo femenino de Latinoamérica hizo valer su condición de favorito del certamen. El camino hacia el oro comenzó con una sólida actuación en la fase de grupos al vencer a Norteamérica, Egipto y Oceanía sin ningún tipo de dificultad.

