MEXICO. AP. Desde el presidente venezolano hasta el astro boricua Ricky Martin, pasando por los ciudadanos comunes, numerosos latinos tuvieron ayer un comentario que hacer sobre el fallecimiento de Michael Jackson.
Para la gran mayoría, ese comentario fue de pesar. Estoy muy triste. Nadie lo podrá reemplazar», dijo Martin. Pero estoy seguro que la luz que nos regaló en los escenarios seguirá iluminando a todos aquellos que lo vimos como lo que fue y siempre será, un gran maestro,pura inspiración musical.
Daddy Yankee, otra estrella musical puertorriqueña, recibió la noticia con shock en su estudio. Yo tenía todos los ‘jackets’ (chaquetas) de Michael Jackson, bailaba frente al televisor con sus vídeos y participaba en los ‘talent shows’ (concursos de talento) de la escuela imitándolo, expresó el astro del regaettón en un comunicado. «La noticia fue un golpe en el corazón del niño que fui. Michael Jackson fue mi mayor inspiración, un genio y un líder musical. Su legado nunca morirá».
El también reggaetonero boricua Don Omar dijo a través de su publicista: Hoy la música pierde un icono mundial… Que descanse en paz el Rey del Pop.
Jackson murió ayer jueves en el Centro Médico de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA, según sus siglas en inglés). Ed Winter, subdirector forense del condado de Los Angeles, confirmó que su oficina recibió notificación del deceso y manejaría la investigación. En México, las noticias sobre el fallecimiento fueron propagándose de boca en boca en la llamada Zona Rosa, un distrito turístico de la capital, lo mismo que en una estación cercana del tren subterráneo, donde los jóvenes suelen pasar el tiempo. Yael Pérez, estudiante de bachillerato, de 18 años, se dijo conmovida cuando dos amigos le dieron la noticia.
«Casi llegaron llorando a mi casa», dijo Pérez.
Esteban Rubio, de 30 años, dedicó la mitad de su vida a imitar a Jackson en México, y recientemente entrenó a su compatriota, el actor Diego Luna, para que bailara como el astro del pop.
Rubio organizó un homenaje improvisado a Jackson, al pie de un monumento en la Ciudad de México.
«Con mucho respeto, con mucho cariño, estaba preparando un espectáculo basado en él», reveló. «Me siento triste; es como si se desprendiera una parte de mi vida».

