El presidente Leonel Fernández felicitó a decenas de padres con motivo de la celebración mañana del día del padre, en actividad que organizó el Despacho de la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández.
En el acto-almuerzo, celebrado en salón Las Cariátides del Palacio Nacional, el mandatario departió de manera amena con los invitados especiales, y saludó la iniciativa de que las puertas de la casa de Gobierno estén abiertas a actos de esa naturaleza, donde asisten personalidades de toda la sociedad dominicana.
Fernández dijo sentirse feliz de que esos padres participen en la iniciativa Progresando, programa social que ejecuta la Primera Dama.
Además, resaltó la labor que realiza el Despacho de la Primera Dama, a través de ese proyecto, porque desarrolla las destrezas laborales de sus integrantes y así se integran a mejores formas productivas, elevan sus ingresos y mejoran las condiciones de vida de sus familias.
El mandatario exhortó a los presentes a integrarse a sus familias el próximo domingo y que les reconozcan sus valores y compartan con cada uno de sus miembros.
La doctora Cedeño de Fernández al pronunciar su discurso, dijo que un padre representa muchas cosas en nuestras vidas, es como un soberano único, a quien veremos con el alma, un ejemplo de vida, quien nos protege y nos orienta desde las primeras horas de nuestra infancia, hasta su último aliento.
También se unió a estas felicitaciones el ministro de las Fuerzas Armadas, teniente general Joaquín Virgilio Pérez Feliz, quien estuvo en el referido encuentro.
Además de los padres de las familias Progresando, en la actividad participaron diplomáticos, funcionarios y comunicadores.
UN APUNTE
Iniciativa loable
La primera dama tomó la decisión de reconocer a aquellos que han decidido asumir su papel de cabeza de familia, ya a partir de la primera experencia, los padres del programa Progresando esperan con entusiasmo esa celebración que es la única en el país que se realiza a los progenitores masculinos. La celebración busca resaltar el papel de los padres, quienes por primera vez son agasajados por las autoridades, que tradicionalmente han rendido culto a las madres, relegando a un segundo plano la cabeza del hogar, encargado de imponer la disciplina.

