El presidente Leonel Fernández pidió a los países miembros de las Naciones Unidas promover un mundo más abierto, más tolerante, más respetuoso, más dispuesto al diálogo y al reconocimiento de la dignidad humana, como forma de combatir el terrorismo.
El mandatario dominicano, quien habló durante 15 minutos, aseguró que en la última década, como consecuencia del terrorismo, para garantizar la seguridad en el planeta, aún en democracias consolidadas donde prevalecen estados de derecho, algunas libertades individuales consideradas como sagradas e inmutables han sido sacrificadas.
Fernández manifestó que las lecciones aprendidas en los últimos diez años, como consecuencia del ataque a las Torres Gemelas en Nueva York, es que se debe hacer un esfuerzo colectivo para eliminar el terrorismo como práctica humana.
En ese sentido, consideró que hay que eliminar las raíces que motivan el terrorismo, entre las que citó las económicas, sociales, políticas, culturales, ideológicas y religiosas.
El discurso se vio en varios canales de televisión dominicana con algunas interrupciones, debido a la tormenta eléctrica y las lluvias causadas por una baja presión que cruzó el país de sur a sureste.
Fernández comenzó su alocución refiriéndose a que hace diez años esta dinámica y vibrante ciudad de Nueva York se vio conmovida por los ataques terroristas a las Torres Gemelas, algo hasta entonces inconcebible.
Como consecuencia, miles de personas inocentes murieron en forma horrenda, dejando a familiares, amigos y relacionados en una situación de desamparo y aflicción.
Y el eco de esa situación de terror se esparció por todo el planeta, dejando cicatrices y una estela de dolor que aún no ha podido superarse y desde entonces el mundo no ha vuelto a ser igual.
Regular mercados
El presidente Fernández propuso establecer una serie de medidas de regulación con alcance internacional para garantizar la transparencia de los mercados y estabilidad de los precios.
En su discurso de cinco cuartillas planteó que la ONU adopte en su Resolución la prohibición de que los alimentos sirvan como activos financieros.
Para eso es imprescindible fijar un límite al volumen de transacciones que puedan realizar en los mercados de futuro aquellos participantes, como compañías de seguros, bancos de inversiones, fondos de pensiones y fondos patrimoniales, entre otros, que nada tengan que ver con la operación física del producto, manifestó.
Como solución, en su intervención en la Sexagésima Sexta Sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas sugirió incrementar el depósito de garantía a ser suministrado en la suscripción de los contratos a futuro, lo que limitaría las operaciones especulativas que generan incertidumbre y falta de previsión en los mercados, y también contribuyen a la volatilidad de los precios.
Con la implementación de esas resoluciones, destacó Fernández, se dará un paso importante al problema de la especulación financiera que ha condenado a un sector importante de la humanidad al hambre y la miseria.
UN APUNTE
Crisis mundial
Fernández se refirió además a la crisis financiera que ha estremecido al mundo en la última década, provocada por la falta de aplicación de reglas claras globales, la arrogancia, la codicia y el afán desmedido de riqueza.
