Lo bueno y lo malo coexiste, a veces hay más mal que bien en un grupo de personas, o Gobiernos. Nadie puede negar la violencia y lo criminal que fue dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina, así como los actos de compra de conciencia y corrupción imparable.
Sin embargo, no podemos negar que durante esa dictadura
hubo cosas relevantes en materia artística: como la creación de la Dirección de Bellas Artes (1940), la Orquesta Sinfónica Nacional (1941), el Conservatorio Nacional de Música y Declamación (1942), la Escuela Elemental de Música (1947), entre muchas más.
Mientras otros callaban o disfrutaban de las dulces mieles, quien escribe y varios compañeros de La Salle: Rafelito Alburquerque (hoy vicepresidente), Ángel Hache, Freddy Ginebra, recreamos en dicho colegio, La Mordaza en un franco enfrentamiento al régimen.
Cabe resaltar las obra Espigas Maduras, autoría y dirección de Franklin Domínguez, en el año de (1958), Julio César dirigida por Iván García (1957), y Prometeo, de Héctor Incháustegui Cabral (1959).
Después de la muerte de Trujillo, siguió un período de fervor libertario y agitación en el cual no había condiciones para logros culturales o artísticos. Luego, paulatina y lentamente, se volvió a una normalidad distinta.
El doctor Balaguer comienzan a desarrollar varios aspectos, haciéndose hincapié en lo estructural: retoma, en 1970, realiza La Feria del Libro fundada por don Julio Postigo en el(1950) con las exposición Mundial del Libro y el Festival Internacional de la Cultura, fueron construidas la Plaza de la Cultura con sus museos, Galería y Teatro Nacional, y el Teatro Regional del Cibao, los cuales no tienen nada que envidiarle a ningún otro país, donde la clase media y la clase alta disfrutan de estos grandes salones, se crea el famoso traje típico dominicano en los años 68-69.
Las instituciones languidecieron y sólo La Orquesta Sinfónica logró sobrevivir decentemente gracias al esfuerzo de la Fundación OSN.
El Palacio de los Deportes, el Estadio Olímpico, la reestructuración del estadio Quisqueya, nos permitía presentaciones artísticas populares.
En esos años fue celebrado un festival, tomando como base la nueva canción: 7 días con el pueblo, evento en el cual tuvimos la oportunidad de participar, y hoy por hoy es considerado como una de las más grandes expresiones de lucha y cuestionamiento a un régimen por la libertad de los presos políticos, en 7 días a través de estadios, conferencias, sindicatos, presentaciones más pequeñas (Casa de Teatro).
En 1975 se desarrolló el Primer Festival de la Voz y de la Canción y del Merengue. Recuerden que desde allí en adelante artistas como Villalona, y canciones como Por Amor, La Chiva Blanca, etc., se dieron a conocer a través de estos eventos.
Inmediatamente después que estos acaban, fracasan. Hoy en día no existen, ha habido intentos pero siempre terminan en fracaso.
En los finales de los años 70 comienzan a desarrollase, primero con Jhonny Ventura y luego con Wilfredo Vargas y otros artistas, las presentaciones de nuestros artistas en New York, Venezuela y Puerto Rico, pero sobre todo en New York, logramos conocer lo que existía detrás de esa pegada de nuestra música en Estados Unidos, después de 4 presentaciones un sábado o domingo uno iba a los famosos After Hours, que eran discotecas donde se mataba la noche y donde cundía la droga, desde el baño, donde se vendía muy a la franca envuelta en billetes de dólares, cocaína, marihuana y no sé cuantas cosas más.
Recuerdo que en una oportunidad, estando en la ciudad de New York en compañía de Bienvenido Rodríguez en el Corso, donde se presentaron los Hijos del Rey y en la parte trasera del stage, detrás de las cortinas, había una mesa llena en su totalidad de drogas, ¡yo me quedé frío! y recuerdo que alguien me dijo: ¡Cholo hazte como que tú no viste nada, sigue caminando! Y yo muy ciego, pero con los oídos parados. Es hoy, que hablo.
¡Los años dorados del merengue! Son dorados, empujados por la droga (la lista de gente del negocio artístico de la época que están corrompidos por este vicio es grande).
En ¡Colombia! los grupos que comenzaban a ir, les tocaban a los famosos carteles, en fincas, mansiones, donde iban y actuaban para 15 ó 20 personas, no más de ahí, donde se les pagaba fabulosas sumas -30,000 ó 50,000 dólares en ese entonces- por presentación, no tuvimos la oportunidad o la suerte, digo suerte porque me hubiera gustado conocer de cerca esto; tener que cambiarse de vehículos, en varias oportunidades antes de llegar al lugar establecido; tener la suerte de gustarle al BOSS y este los beneficiaba con el doble del dinero pactado o echados ante de comenzar el set, dependiendo su humor nasal; ser contratado en un país de Centro América por un reconocido sub.-contratista, pagando cantidades tan exorbitante como 70,000 dólares, pagados muchas veces antes de la actividad, con un selecto grupo de artistas actuando para ese público, sabiendo ellos, de donde procedía este dinero, pero, es mejor ser un iluso con los bolsillos llenos.
Pocos son, los que no recibieron dinero para hacer sus producciones discográficas o pertenecieron a sellos fantasmas de los carteles del narcotráfico (uno de ellos hace referencia al mar), un alto funcionario del este sello marítimo es de nacionalidad dominicana y que mas tarde alcanzaría un cargo preponderante en una disquera internacional ubicada en la ciudad del sol, se le reconocía como El dealer, por su trabajo sucio, en la promoción .

