Opinión

“Los idus de marzo”

“Los idus de marzo”

Ramón Rodríguez

Cuando el presidente Danilo Medina anunció al país que iba a referirse a la reelección en marzo, no faltaron quienes hicieron uso de las cábalas, atendiendo al hecho de que en la cultura popular, ese mes tiene fama de »trágico», pues en los idus de marzo se produjo la muerte de Julio César, creando toda una conmoción política que generó una guerra civil. Ya pasaron los sustos para los cabalistas, pues marzo nos dijo adiós y el presidente no se refirió al tema que tiene en ascuas a los dominicanos.

Parece que el mandatario hablará en abril, que al decir de Thomas Eliot en su tierra Baldía: era el mes más más cruel: »Abril es el mes más cruel, porque engendra lilas de la tierra muerta, mezcla recuerdos y anhelos, despierta inertes raíces con lluvias primaverales….» Ay, Ay, pero la política no es tan noble como la poesía.

La política es una guerra disfrazada que destruye hogares y mata honras. Es una enfermedad que atrofia el sentido común y que ha llevado a grandes hombres a cometer errores irreversibles. Mientras tanto, los dominicanos, los que apostamos a la paz, los que profesamos la incuestionable conducta de Juan Bosch, esperamos que el presidente de la República se dirija a país cuando lo considere oportuno.

Hay quienes están planteando que urge un mediador entre Danilo Medina y Leonel Fernández y yo pregunto: ¿Qué mejor mediador que la historia misma? Ambos son políticos duchos y saben que nadie que esté disfrutando del poder, o aspire a ser funcionario, tiene autoridad para servir de mediador y mucho menos de consejero.

Aunque no he conocido el primero en graduarse en dar consejos políticos, sé por Maquiavelo, que a los presidentes se les debe aconsejar cuando ellos lo requieran A veces pienso que es una estupidez querer aconsejar a dos actores políticos, que saben que sin unidad no habrá manera de triunfar en el 20.

De hecho, tampoco he conocido un partido que haya manifestado que se cansó de gobernar. Este sería el primer caso si Danilo y Leonel no se ponen de acuerdo.

El Nacional

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