OKLAHOMA CITY. AP. Aunque es la estrella en un equipo de gran tradición que ostenta 16 campeonatos de la NBA, Kobe Bryant no tiene ningún problema en admitir que los defectos de los Los Angeles Lakers se han evidenciado varias veces en esta temporada.
Bryant se dejó caer en una silla junto a la cancha en el estadio Chesapeake Energy después de la práctica de los Lakers el martes y habló sin pudor sobre su segunda paliza en cinco días -esta por 29 puntos- y lo que se necesita para desafiar al Oklahoma City Thunder en las semifinales de la Conferencia Oeste.

