La educación
Señor director:
En su edición del domingo 19 de octubre fue publicado un artículo sobre el sector educativo que inicia con la pregunta de si vamos en camino hacia la excelencia.
Es lamentable, pero debo responder que no vamos en camino hacia la excelencia, porque no convive la educación de calidad con el desamparo y con la injusticia a que se refiere la persona que escribe.
No es que uno sea pesimista, es que está bien informado en torno a lo que ocurre.
Sucede que, hace unos días, oí conversar a dos niñas de un colegio de barrio y acusaban a su maestra de Lengua Española de no conocer los temas que había tratado en una de sus clases.
Quisiera uno decir que estaban equivocadas, pero lo que ellas dicen es creíble, porque los programas de capacitación del magisterio en este país han reportado beneficios porque muchos maestros se han preparado, pero como no se ha depurado el sector y continúan sirviendo los mismos que servían antes de que se requirieran los títulos, la mejoría, como bien se señala en el artículo de marras, no ha sido total.
No es que uno quiera echar la culpa al gobierno pasado, al anterior o a los anteriores, es que no se ha visto la acción oficial en ese sentido, porque no hay voluntad política.
Hubo que presionar mucho para conseguir la aprobación de la Ley General de Educación, y no se logró con ella todo lo que se deseaba.
En esa ley fue consignado un mínimo de inversión porque en todo Estado moderno hay que plantearse esto, y, en materia de apariencias a las autoridades dominicanas nadie les gana, pero la ley fue aprobada sabiendo que no se cumpliría, como nunca ha cumplido el Estado con ofrecer educación básica y media gratuita para todos los niños y jóvenes.
No parece que ahora lo hagan tampoco, y es importante que Melanio Paredes, quien me inspira confianza, haga saber al presidente Leonel Fernández que no se puede continuar violando una ley de tanta importancia como ésa.
Si él no logra convencerlo de eso, pasará a la historia como otro funcionario más, político y oficialista por definición, a quien, aunque no se le pueda atribuir un expediente de robo o de peculado, sí se le podría señalar que nada hizo por la educación dominicana, porque dejó todo tal como estaba cuando llegó, que quiere decir muy mal.
Melanio Paredes es un viejo profesor que ha sido dirigente sindical y todo eso, y no debe dejarse confundir por eso de que para la educación no hay y sí hay para pagos millonarios a funcionarios que nada hacen, para una línea del Metro y para el pago de campaña, que supera en mucho el costo de las obras sociales.
Si Melanio deja en este país con educación gratuita y unos maestros ganando el salario que deben ganar, habrá que hacerle una estatua.
Atentamente,
Prof. Clarisa Cuello
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Los precios
Señor director:
Si el Gobierno quiere una fórmula para que bajen los precios, yo propondría que al comercio se le cobre impuestos no sobre las ganancias, sino sobre sus ventas brutas, y que se busque la forma de que no sean trapasados esos impuestos a los consumidores.
No hay razón para que se vendan ciertos artículos, criollos y extranjeros, a los precios que hoy tienen.
La especulación, aunque digan que no es cierto, está muy presente y los dominicanos pobres somos víctimas de ello.
No es posible que continúen vendiéndolo todo tan caro y el beneficio no sea para los productores, sino para todos los componentes de una larga cadena de interm
Atentamente,
Juan Roberto Crespo
