Opinión

Los lectores opinan

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Usemos la lógica y la razón
Señor director:

¿Por qué será que nosotros, los dominicanos, para ponernos de acuerdo sobre algún tema o problema, primero tenemos que discutir y exaltarnos exclamando cada quien que tiene la razón al defender sus argumentos?

Serían incontables las veces que en el país se ha apelado a la sensatez y a la prudencia para aprobar a unanimidad algún proyecto de cualquier índole, no sin antes discutir, pelear o refunfuñar.

Este comentario lo saco a colación a propósito de que en estos días se discute en el Congreso Nacional todo lo concerniente a la reforma Constitucional, documento primigenio de la República Dominicana, Ley de Leyes, así como también la reformulación de la Ley Electoral, ambos temas de vital importancia para la nación.

Sin embargo, cada sector tiene su parecer y su punto de vista, lo que es correcto, porque no todos debemos  pensar de la misma manera. Ahora bien, lo que censuramos es la forma en cómo cada quien defiende sus derechos, debido a que apelan a estrategias y discursos fuera de orden para imponer sus criterios.

Como seres humanos, tenemos la facultad que no tienen los animales, que es la de discernir. Esta cualidad debe permitirnos  hablar y actuar con mesura y de manera civilizada, pero que va aquí todo es discusión, acusación, contraacusación, dimes y diretes, en fin convertimos algo de suma importancia para una buena convivencia, en un mar turbulento.

El Todopoderoso dijo en una ocasión “hijos míos, amaos los unos a los otros”, pero aquí en la República Dominicana, como también señaló el célebre actor cómico, Mario Moreno, “Cantinflas”, entendemos al revés este mandamiento y lo interpretamos como “armos los unos contra los otros”.

¿Por qué discutir sobre algo determinado tratando de imponer a “rajatabla” nuestros puntos de vista, violentando así la convivencia civilizada? ¿Por qué no apelamos a la madurez que nos da la razón sin tener que llegar a pelear y a acusarnos de una manera encarnizada?

Todos tienen razón, incluyendo las iglesias, los políticos, profesionales, obreros, campesinos y maestros, pero deben dar un buen ejemplo a las presentes generaciones, para que prime el diálogo abierto y constructivo sin tener que llegar a la violencia verbal y a veces hasta física.

No hay que acudir a las diatribas, a las acusaciones para defender nuestros puntos de vista, sólo hay que apelar a la razón y que todo se discuta sobre la mesa del diálogo y todos juntos buscando el objetivo principal, que es la paz, ya que sin ella no lograremos seguir hacia delante.

Discutamos la reforma constitucional, la Ley Electoral, el reclamo de aumentos salariales y cualquier otro tipo de demanda, con calma, sin violentar los principios éticos de cada quien, actuemos con educación y mesura, que mucha falta nos hace.

Atentamente,

Iván Ruiz Guigni

***

El PRD
Señor director:
Si un partido ha decepcionado a su militancia en cuanto a posiciones progresistas o retrógradas, es el Partido Revolucionario Dominicano, PRD.

Particularmente, me inscribí en ese partido cuando era muy jovencita y pensando que se trataba de un proyecto revolucionario, de un proyecto de cambio en nuestra sociedad, que implicaba superación de la corrupción balaguerista y del abuso contra el pueblo; pero no ha sido así.

Igualmente, la posición que ha tomado el PRD en relación con la reforma constitucional, me ha dejado fría.

Como mujer, condeno su posición a rajatabla contra el aborto; pero además, me preocupa que sus legisladores toman posición sobre los temas a discutir, y no lo hacen a partir de principios, sino por negociaciones con sectores que no son limpios.

Una posición, equivocada o no, si está avalada por principios hay que respetarla, pero no es el caso de los legisladores del PRD que han negociado todo, incluso lo que no se debe negociar.

Es importante que retomen los lineamientos políticos que le dieron origen al partido.

Atentamente,

Adelaida Jiménez

El Nacional

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