Pacto audaz
Señor director:
Del Pacto, lamentamos que ha obligado a abdicar los mejores intereses por la lucha contra el ejercicio simultáneo de la política y negocios y la soberanía que parece han quedado anclados en la estación del desamparo, típico en una democracia como la dominicana que no atiende a valores sino a procedimientos. El espacio político debiera ser para gente con línea de pensamiento clara y definida; para gente que no retuerzan las palabras.
A pesar de todo ello, creo que el presidente Fernández y el nuevo jefe faccional del PRD, el ingeniero Miguel Vargas Maldonado, están atados a las ideas serias y fluidas para la apertura a una responsable gobernabilidad.
El mérito de Vargas es que ha entendido que su partido no puede dedicarse contrariamente a romper cualquier tipo de relación de nacionalidad con la dirigencia peledeísta. La política en la República Dominicana deberá eliminar los incentivos al oportunismo que, al dar entrada irrefrenable a los intereses partidarios, ponen en cuestión los fundamentos de una verdadera gobernabilidad.
Los remolinos de insensatez que envuelven a ciertos dirigentes perredeístas, han impedido reconocerle al señor Vargas Maldonado que ha iniciado un proceso de dirección política que se ajusta a los principios de objetividad y pluralismo político, muy distante de la demagogia subida de tono de algunos jefes que han querido restarle mérito a los acuerdos políticos para concluir la reforma constitucional.
La población, incluso perredeísta, incrementa su malestar, que no ha hecho más que empeorar, pues desprecia como una insidia esa actitud montaraz, miope, observantista y desconectada de la realidad que exhiben estos señores de la guerra política. Realmente llama la atención la impericia con la que responden estos dirigentes con más retórica que fundamenta.
Cuando una persona da muestras de querer tener una oportunidad para dirigir la República, lo que más les conviene evitar la demagogia e ir al detalle, al fondo de los problemas. Pienso que el ingeniero Vargas, gracias a su audacia y la indulgencia mínima que le brinda la condición de ex candidato presidencial, pre-candidato, a la presidencia del PRD y jefe de facción no se arredró y ha venido a comprender la habilidad y el espíritu de apertura del presidente Leonel Fernández. Como el PRD es facionalismo puro el señor Vargas ha actuado basándose en esa garantía, pero quienes lo combaten hacia adentro, voces y caras que recuerdan muchos precedentes en el hostigamiento y el alboroto, diseñarán toda una trama obstruccionista que le hará sentir que su perfil no corresponde al de sus intereses.
De esta frágil tregua sale ganancioso el Gobierno, que podrá desempeñarse con mejor escenario puesto que esa suerte de oproboposición u oposición destructiva que le ha hecho el PRD, tendrá interlocutores válidos que mejorarán el espíritu de confrontación permanente. Podría incluso mejorar la colaboración porque se necesitan reformas audaces que abran las puertas para el desarrollo, y solo con una oposición responsables se pueden superar los muros de la marginalidad en que viven cientos de miles de dominicanos, tema esta constante de la prédica electoral.
El Gobierno sería buena que reconozca cuanto antes las características reales de su conformación, y si es posible, atender las peticiones que requieren de su atención inmediata para reforzar su autoridad. El mismo Presidente podrá cuidarse para su futuro inmediato de seleccionar colaboradores con discursos menos empapados de elogios para ocultar errores e incapacidades.
Atentamente,
Manuel Fermín
