Opinión

Los lectores opinan

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Por Peña Gómez
Señor Director:
En el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) al parecer hay dirigentes que poco les importa el legado de sus fundadores, y mucho menos los aportes y sacrificios de su máximo líder histórico, doctor José Francisco Peña Gómez.

Me caigo de asombro,  puesto que en las últimas tres elecciones esos dirigentes han conducido al PRD a tres derrotas.  No se detienen a evaluar el por qué de la desconexión con los intereses del pueblo que lo hizo grande, y que hoy lo ve indiferente, apático y envuelto en la rebatiña que acostumbran después de cada proceso electoral,  sin preguntarse así mismo el porqué de la paliza, sino que siendo vencido, se creen haberlo hecho bien y merecedores de ser premiados.

 No han sido capaces de encausar esa organización política para mantener viva la fe, la esperanza y la democracia a que aspira el pueblo.   

Hoy el PRD todavía no se repone de la derrota  sufrida en las elecciones presidenciales de mayo del 20o4; y peor aún de la otra derrota consecutiva sufrida por la llamada Alianza Rosada, en las elecciones congresionales y municipales del 2006.

Para ellos aparentemente todo va bien. Pero no es así, a menos que estén cociendo  acuerdos soterrados para mantener el esquema actual.

Envuelto en una lucha intestina por la presidencia del partido, parecen no darse cuenta  la conveniencia de luchar por la unidad y con ello iniciar una evaluación que debió haber sucedido luego de perder el intento  reeleccionista  del presidente Hipólito Mejía Domínguez y del PPH, como se denominó aquel grupo que torció la historia;  que devendría del ejemplar gobierno que desarrollaba hasta meterle en la cabeza la falsa posibilidad de repostularse en el cargo, sin prestar atención a la realidad que le circundaba. Hicieron ese desaguisado despropósito azuzados por sectores camuflados de aliados, pero que siempre son contrarios por ser el  partido del pueblo.

El ex presidente Mejía debe trabajar para que el PRD se unifique y recupere la confianza perdida en la población, porque se dejó llevar de voces pocos sinceras que lo convencieron de situaciones falsas, ayudados además por la “conspiración”, por descontento y desafecto del gobierno perredeísta, de aquellos empresarios, exportadores e importadores acostumbrados a no pagar impuestos.

Ah, también fue un “pecado” permitir que las cárceles se abrieran para los cuellos  blancos…de saco y corbata, que no importaba el delito, porque para ellos no había rejas. La historia se lo reconocerá. Porque un día,  la justicia será como indica la balanza y el paño en la cara.

Trabajar por el partido y el país es el deber de todo los perredeísta, que como buenos dominicanos queremos un mejor país.

El ex candidatos a la presidencia del PRD, en los comicios del pasado 16 de mayo, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, si quiere ser Presidente, debe olvidar,  y prestar oídos sordos a aquellos que los azuzan para buscar la presidencia del partido.

Tengo para decirle que el doctor José Francisco Peña Gómez, líder indiscutible  de una gran parte de los dominicanos, presidente del PRD, no llegó a la Presidencia de la República. El licenciado Hatuey De Camps Jiménez, líder con cualidades para Presidente fue presidente del PRD,  más tampoco alcanzó la Presidencia de la República. Así como un selecto grupo de dirigentes perredeístas con méritos se quedaron ahí como el que más.

El licenciado De Camps no entendió que el PRD era su otra familia y que como presidente de la organización le correspondía el papel,   auque no estuviera de acuerdo con el descabellado afán reeleccionista de Mejía, de organizar la Convención; hoy la historia fuera muy diferente. Sino observe que le pasó a la vuelta de los siguientes cuatro años.

Vargas tuvo una participación en las pasadas elecciones  presidenciales aceptable.

No eche por la borda el trabajo de quienes estuvimos hombros con hombros, día a día trabajando para que usted fuera Presidente de la República 2008-20012. Siga trabajado por eso. Los presidentes del PRD no llegan a Presidente de la República.

La única excepción la ocupa Don Juan Bosch, en tiempo y circunstancia que difícilmente se repiten en la historia.

Ese 41.22 % que obtuvo su candidatura, contra 53.12% del candidato vencedor demuestran que usted puede ser el próximo presidente del país; claro si trabajamos con devoción por la unidad y la reorientación del partido. Realmente estamos distante de lo que el pueblo espera de nosotros.

No pierda su tiempo buscando la presidencia del PRD, pues eso no le garantiza nada.

El Presidente del PRD debe ser un dirigente bien formado, con mérito y que no aspire a la presidencia de la República durante su ejercicio.

Recuerde que la política y la aspiración a la presidencia de la República son especie de un sacerdocio.

Al PRD y sus dirigentes les corresponden echar la nave a andar sin perder el tiempo en grupismo, ni aspiraciones descabelladas si realmente quieren volver a llegar al pueblo para llegar a la Presidencia.

Atentamente,

Luis Concepción Adames

El Nacional

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