¿Compasión?
Señor director:
Diciembre es mes de amor, paz y felicidad, pero nos lo dañaron funcionarios a quienes les parece que todos los días son iguales, y, peor aún, no respetan ni se respetan.
Por eso muchos percibimos (no es pesimismo sino realismo) que el año 2009 será catastrófico respecto a la corrupción, pues seguirá su agitado curso y permeándolo casi todo, por la voluntad omnímoda de quienes entienden que el poder político y económico es patente de corso para darnos escándalos al por mayor y detalle.
Sun Land, Cámara de Cuentas, Bellas Artes e indultos presidenciales, son muestras fehacientes, y esas pócimas tóxicas tuvimos que ingerirlas justo en diciembre, cuando nos ronda el espíritu de Jesús.
Y la agravante es que, probablemente, los hechos bochornosos sigan creciendo como la verdolaga, porque las sanciones ejemplarizadoras no son para los peledeistas, los únicos santos de un país con casi 10 millones de habitantes.
Pero quien la botó por los 411 fue nuestro Presidente con los indultos, pues muchísimo entendemos que su actitud fue discriminatoria y excluyente, y duele tener a un gobernante que con frecuencia olvida que lo es de todos los dominicanos.
Y peor nos sentimos cuando escuchamos a funcionarios y alcahuetes, que parece ser nunca aprenderán a diferenciar el bien del mal, su análisis respecto a los indultos comienza y termina así: El Presidente está facultado constitucionalmente para indultar a quienes crea conveniente.
Esa verdad es a medias, la completa es que no puede hacerlo al margen del Reglamento de la Ley de Indultos, y si puede hacerlo sin el aval de los comisionados, entonces éstos no tienen razón de existir.
Por eso muchísimos aplaudimos que 4 miembros de la comisión renunciaran, actitud que les ganó mas respeto del que tenían. Y lo pierden aceleradamente quienes erróneamente interpretan que la mayoría de los dominicanos somos tontos y siempre diremos amén a sus desaciertos.
Querer justificar las injustificables razones para indultar, máxime a Vivian Lubrano, quien no salió de Najayo, porque nunca entró, fue un escándalo mayúsculo que a muchos nos acabó de dañar la Navidad e insistentemente nos preguntamos: ¿Por qué no privilegiar a presos que han cumplido la mitad de la pena y tienen enfermedades terminales? ¿Por qué el cristianismo y humanismo del Presidente excluye a los pobres?
Los pobres, mayoría en el país tenemos que aunar esfuerzos, y decirles no a los funcionarios bellacos, para que no se les ocurra darnos otra navidad tan fría y matizada de escándalos sin parangón.
A los que nos abochornaron en el 2008, les dejo de tarea, porque muy bien les encajan estos proverbios: 13/15 El buen entendimiento da gracia, mas el camino de los transgresores es duro y 22/1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas y la buena fama más que la riqueza y el oro.
A la gente buena de este pueblo le sugiero poner su confianza en Dios y pidámosle con fe que saque al país del marasmo en que está, ya que quienes dirigen solo son diestros en el divide y vencerás.
Atentamente:
Lic. Teresa Gómez
