Los dirigentes
Señor director:
La dura realidad ha desconectado a muchos dirigentes políticos de todos los partidos. Esta situación es algo así como un descubrimiento tardío de lo que significa para ciertos señores el ejercicio de la ciencia que, después de la filosofía, debe ocupar la mentes de los hombres, al decir del primero de los dominicanos, Juan Pablo Duarte.
Durante años, el país en sentido general ha sido víctima de los engaños y las maquinaciones de quienes, basados en la ignorancia de nuestro pueblo, entendieron que podían pasársela engañando todo el tiempo a una sociedad con grandes deficiencias en cuanto a educación, habito de lectura y capacidad de análisis se refiere, pero que nadie puede sindicar como carente de una fina inteligencia natural, precisamente allí donde son menores las oportunidades.
Por eso, ya el pueblo llano no está en eso de responder a llamados a huelga por parte de quienes se han constituido en millonarios comerciantes del volante, a quienes han conseguido todas las ventajas en nombre de una capa social denominada «padres de familia», en detrimento de las mayorías nacionales menos favorecidas por la suerte.
Por eso, los políticos, ancianos de cuerpo y alma, han recibido el desconocimiento de las mayorías, que ya conocen la forma de ser y de actuar de quienes han entendido que la política es para hacerse rico, olvidar olímpicamente sus compromisos y promesas, y seguir tan campante como el whisky aquel.
Esos señores, los de los sindicatos y los politiqueros, han propiciado no solamente que el pueblo se ausente de los debates nacionales y que se desligue poco a poco, mayor la cantidad en cada elección de los procesos de escogencia de nuestros funcionarios, dejando en un peligroso limbo lo que debe ser responsabilidad de todos, cuando actúan medalaganariamente y se juramentan como senadores para renunciar treinta segundos después, o se quieren erigir como montañas de honestidad y de sabiduría cuando quieren conseguir lo que no pueden lograr en las urnas a lo interno de sus partidos, y se ven desplazados por un liderazgo nuevo, novedoso e interesante.
Se ven desplazados, y esto contradice su creencia de que son eternos, y de que han de pasarse lo que les resta de vida en un ejercicio de mentiras y de provecho personal para beneficio propio, de familiares y allegados, en una negación del discurso que pretendieron enarbolar, para luego hablar de la necesidad de pantalones no precisamente bien llevados, y de honestidad, cuestionando a otros por los defectos que ellos tienen en grandes cantidades.
El país, señores, los mira, y les ha pasado a tener lástima por sus desaciertos.
Realmente, esa irresponsable actitud de ustedes puede conducir la nación a buscar en otros aspirantes el necesario y buscado dominicano que pueda servir al país desinteresadamente, y que nos pueda conducir a puerto seguro, sin abusar de los dineros del pueblo y de las mieles del poder. Porque el poder es, realmente, pasajero, y, por tanto, ya pasó para algunos, y jamás ha de retornar.
Atentamente,
Arturo Macarrulla
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Damnificados
Desahuciados
Señor director:
Si a usted no le gusta que le cobren no deba. Pero le será muy difícil no deber cuando está usted, en una sociedad, donde usted ocupa un lugar prestado y sin herencia o mucho dinero guardado.
Hoy día si paga usted, un alquiler, al día siguiente comienza a deber y para no deber usted hace un depósito y está un mes o dos meses tranquilo. Pero si debe usted la luz, el agua, el teléfono, no puede usted hacer lo mismo. Ya para todo existe un cobro compulsivo, menos para cobrarle a quien debe merecer el mayor crédito de usted, el Estado dominicano.
El Estado dominicano no tiene fecha de pago compromisoria con los suplidores, contratistas o los que negocian con él. El que negocia con éste no tiene esperanza de pago si no tiene el medio de llegar a quien le contrató o de a quien dependen sus servicios.
A usted le hacen promesas de pago para el próximo mes, ya éste no, el otro, y van diez y si no, ya la deuda es vieja y entonces para usted no hay plazo de luz, de teléfono, de agua, de colegio etc. Y por si cambian el jefe quien lo recibe! Llegando usted sin quererlo a estar en la calle. Pide usted prestado porque está quebrado y muere usted desacreditado por no estar adaptado a la época de ser corrupto, que parece ser la única opción.
Hay contratista que tienen diez o más meses sin cobrar.
Atentamente,
Ing. Civil José Antonio Báez García
