Narciso bajo amenaza
Señor director:
Cierto día, hace pocos años, conversaba familiarmente con el sensato político, empresario y administrador público, Antonio Isa Conde. Y, como Narciso, buenísima gente.
Alcancé a referirle la siguiente anécdota: en los últimos años de la década del 60 el Padre General de los Jesuitas designó a un miembro de la Orden, destacado sociólogo y profesor de la Universidad de Lovaina, para que viajara por toda América Latina, y le rindiera un informe sobre la mentalidad social de la juventud.
El Padre viajó desde México hasta la Patagonia y al término de su viaje, en Buenos Aires, un connotado jesuita, con aire confidencial, le preguntó: dígame, Padre, en pocas palabras, ¿Qué piensa usted de la juventud de nuestros países?
El belga, parsimonioso, le respondió: el joven de América Latina que antes de los 20 años no es comunista, no tiene corazón; y, si después de los 40, lo sigue siendo no tiene cabeza.
Toni rió y rió. Y entendió la indirecta fraterna. Pero, buen hermano, comento discreto y sin nombrarlo: pero él es admirado por su constancia.
Casi sin despedirse y corrió raudo, hacia la puerta de su Mercedes Benz y le dijo a su chofer: a prisa, hacia el Palacio Nacional, Narciso recientemente visitó también el Palacio Nacional pero, nada menos que para decirle al Presidente que lo querían matar. Y todo por sus anteriores relaciones con los terroristas de la FARC. Terroristas como Bush.
Sucede que Narciso ya está por encima de los 40 Y él se siente como el joven que besó a una niña y le asaltan temores de que lo sometan por violador. Y crea, en su fantasía, su futuro incierto.
¿Quién va a querer matar a un muchacho, dechado de político decente y de preso político cuando el viaje aquel de Bush padre; y que sabe que nunca llegara al Poder pero se mantiene coherente con su principios sin claudicar mientras ve caer, uno a uno, a sus prístinos compañeros de San Francisco de Macorís?
¿Y qué decir de la talentosa y decente familia que ha procreado junto a l fina escritora Lourdes Contreras?
Y ahora que el General de Colombia, designado como Embajador aquí, ya conspira para matarlo
Por favor, ese señor seguro viene por méritos, no viene con metas macabras. Por haber ascendido a General tras austeros aprestos. Por haber luchado contra las guerrillas de la FARC. Y por haber liberado a Judith hace poco.
Para matar a un adversario se envía a escondidas a un matón sin nombre. Pero, por favor, no a un Embajador de renombre internacional.
Calma tus nervios, Narciso, que, como dice Toni, tú eres grande y admirado por tu constancia en mantener tus ideales que yo no comparto. Pero te felicito.
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
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Delincuencia
Señor director:
Evidentemente que en los últimos meses la ola de delincuencia en nuestro país ha alcanzado un alto grado. Esto es producto, en gran medida, de la crisis económica que atravesamos. Hay también militares corrompidos y civiles irresponsables que se creen dioses quitándoles la vida a otros seres humanos.
Cuando me refiero a la crisis económica, no quiero justificar la ola de criminalidad y delincuencia que nos rodea en los últimos tiempos; sin embargo hay que reconocer que esto es un factor importante.
En otro orden, es una vergüenza y me da pena decirlo, pero es una realidad, nuestro sistema institucional está corrompido. Muestra de ello son los últimos casos. En la matanza de Paya (Baní) y en el asalto a la empresa Parmatat, oficiales de la Policía y altos militares son señalados como cabecillas y acusados de dirigir diversas operaciones en contra de la población dominicana.
Otro factor que ayuda a que cada día la población pierda la tranquilidad y aumente el nivel de delincuencia en Republica Dominicana, es el escaso seguimiento que se da a los grupos de repatriados desde Estados Unidos y Europa.
El año pasado llegaron más de 2,300 y EU ha repatriado, en apenas un mes y 23 días de lo que va de año a 382 personas que cumplieron condenas. De ellos, 302 son ligados al narcotráfico, 44 fueron repatriados tras cumplir condena por asesinato y asalto a mano armada, y los restantes acusados de fraudes, secuestros, falsificación y violaciones sexuales, entre otros.
Entiendo que debería haber un seguimiento especial a esas personas que después de estar haciendo todo tipo de fechorías fuera del país, vienen aquí acabar con todo.
Siguiendo el mismo orden, el gobierno debería buscar la forma de crear mayores fuentes de empleo.
A los jefes militares, hay que decirles que no podemos darnos el lujo de esperar que nos roben para comprar candado. ¿Por qué no se revisa a todos los agentes, haciéndoles pruebas antidoping, revisarles cuentas bancarias, en fin cualquier medida de control?
Todos debemos poner nuestro granito de arena para hacer de República Dominica un mejor país para vivir.
Atentamente,
Carlos M. Trinidad Rocha
