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Los padres  y los burros

Los padres  y los burros

Este título está bien. ¡Cómo que está bien! Sí, resulta correcto referido al sector de los padres, hombres de gran estulticia, nada acendrados  y de poco pábulo en la interacción hogareña y social.

Se trata del grupo de tontos violentos que atropella personas incluyendo cónyuge,  malgasta sus recursos en trivialidades, derrocha el tiempo y todo. Es carente de sindéresis

La relación hombres con burros sólo atañe a los que actúan aparentemente al margen, despojados de sus dotes humanas y pretenden equipararse a los irracionales. Y no se trata aquí de una alucinación llamada zoopsia que hace ver animales en vez de hombres. La relación sólo apunta a lo conductual.

A veces algunos comparan a ciertos padres con el burro por su denodado esfuerzo laboral, por su gran dedicación; otros lo comparan por la brutalidad.

Pero la celebración del día del padre va dirigida especialmente a los merecedores de tal homenaje. Es el reconocimiento a los padres responsables, amorosos, que usan el cerebro antes de cada acción.

Tienen tolerancia. Son los padres leales, prudentes, sabios, que saben hacerse niños con sus niños, compañeros, y auténticos amigos y colaboradores de la esposa.

Son padres que motivan canciones y escritos laudatorios y muchos se perfilan como héroes anónimos. Son los padres que retratan la gracia de ser un papá, como dice la hermosa canción dedicada a la familia.

Ahora un poco de historia acerca del origen de la celebración del día de los padres.  El honor corresponde a Sonora Louise Smart Dodd, de Washington; fue la que propuso la idea de “día del padre” en 1909.

Así como la celebración del día de la madre se le atribuye a Julia Ward Howe en 1872. Quería que existiera un día especial que honrara a su padre H. Jackson Smart.

Su esposa  murió en parto de su sexto hijo y él educó a sus seis hijos. Era un hombre valeroso, cariñoso y desinteresado. Realizó todo tipo de esfuerzos para llevar adelante a su familia.

El primer día del padre se celebró el 19 de junio de 1910, hace alrededor de un siglo, en Spokane Washington.  En 1924 el presidente Calvin Coolidge hizo el día del padre como una celebración nacional.

En 1966 el presidente Lyndon Jonson firmó una proclamación presidencial que declaraba el tercer domingo de junio como día del padre.

La fecha de la celebración del día del padre varía en muchos países. Varios celebran en junio: México, Costa Rica, Guatemala…En Repúbica Dominicana se pospuso para julio.

En ocasiones se menciona a Harry C. Meek, presidente del club de Leones de Chicago, como creador del día del padre desde 1920.

                                                           El día del padre es un día no sólo para honrar a los padres vivos y difuntos, sino a todos los hombres que actúan como figura del padre: tutores, maestros, sacerdotes, abuelos, tíos, consejeros…

La idea de S. Smart nació con una intención noble. Al principio era sólo familiar y no comercial.

Conviene pedir la luz del Espíritu Santo para que todos los hombres, todas las personas, puedan actuar con Jesús en el corazón. Así se enderezan los entuertos, se conduce rectamente la familia y la sociedad. Todo es posible para el Señor. El ablanda los temperamentos más indómitos. Así lo hizo con San Pablo.

Con la armadura de Dios, con la verdad como cinturón y la justicia como coraza ( Ef. 6,13) el padre será fuerte de verdad para lograr buena comunicación con los hijos, para oír más que hablar con ellos y compartir más y mejor con los miembros de la familia.

Y todo eso hará que lo tomen en cuenta con el mismo cariño de la madre. Hasta le cantarán el himno: Venid los moradores del campo a la ciudad, entonemos un himno con intenso amor filial. Cantemos a los padres…

Que bueno sería que el hombre que suele rebuznar al dirigirse a sus seres queridos y demás, le abra el corazón a la acción del Espíritu Santo para que en lo sucesivo su palabra sea eufónica, sus gestos serenos y armónicos y su proceder envuelto en la dulzura del amor que emana del corazón de Jesús.

El Nacional

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