Villa Tunari (Bolivia), EFE. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió hoy el retorno incondicional de Manuel Zelaya a su país, en tanto que el mandatario boliviano, Evo Morales, reclamó el fin de la dictadura en Honduras.
Ambos mandatarios se reunieron hoy en la localidad de Villa Tunari, situada en la zona del Chapare, el feudo sindical de los productores de coca que apoyan a Morales, donde firmaron varios acuerdos de cooperación brasileña para Bolivia.
Lula destacó la figura de Evo Morales en la construcción de una revolución pacífica en Bolivia y sostuvo que por ello se debe repudiar todo acto de fuerza porque se trata de una lección para devolver la paz y la libertad al continente.
Debemos condenar con vehemencia el retroceso político en Honduras y exigir el retorno inmediato e incondicional del presidente Zelaya a sus funciones constitucionales, agregó Lula en un discurso pronunciado en la localidad de Villa Tunari.
De su parte, Morales dijo que no es posible que en este nuevo milenio haya todavía algunos grupos y agentes externos que hagan golpes de Estado porque en Bolivia se ha aprendido que la mejor revolución que puede hacerse es con la conciencia del pueblo».
Ojalá rápidamente se acabe la dictadura en Honduras, dijo el mandatario boliviano al señalar que las bases militares de EE.UU. en Honduras son responsables del golpe de Estado en ese país.
A su juicio, para contrarrestar esa presencia e influencia de los militares de Estados Unidos en el continente, es necesario que los países coordinen la lucha contra el narcotráfico, porque ésta es una excusa para la intervención de Washington en Latinoamérica.
Confirma violaciones
TEGUCIGALPA, 21 Ago 2009 (AFP) – La misión de la Comisión Interamericana (CIDH) «confirmó» las violaciones de los derechos humanos de parte del gobierno de facto de Honduras y advirtió que «únicamente el retorno a la institucionalidad democrática» permitirá el restablecimiento de las garantías individuales, según un informe revelado la noche del viernes.
Durante la visita, «la Comisión confirmó la existencia de un patrón de uso desproporcionado de la fuerza pública, detenciones arbitrarias y control de la información dirigido a limitar la participación política de un sector de la ciudadanía», anotó el informe «preliminar» leído por la presidenta de la misión enviada a Honduras, Luz Patricia Mejía, en rueda de prensa.
«La comisión considera que únicamente el retorno a la institucionalidad democrática en Honduras permitirá que se den las condiciones para el efectivo cumplimiento de los derechos humanos», añadió Mejía.
La CIDH cerró este viernes su visita a Honduras destinada a evaluar las denuncias de abusos contra los seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya, tras el golpe de Estado que instaló en el poder a Robert Micheletti.
La misión recibió desde el lunes testimonios de diferentes personas, además de visitar diferentes zonas del país.
Miembros del Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de junio desfilaron ante la misión de la CIDH dando su testimonio de los abusos cometidos por policías y militares del gobierno de facto de Roberto Micheletti.
La delegación de la OEA
La delegación a Tegucigalpa estará integrada por los ministros de Exteriores de Argentina, Canadá, Costa Rica, Jamaica, México, Panamá y República Dominicana, y por el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, así como el canciller argentino Jorge Taiana, a pesar de que Honduras rompió nexos con Argentina.

