Viena. EFE. El enigmático fabricante de pistolas austríaco Gastón Glock, de 82 años, está envuelto en una lucha judicial con su exmujer Helga, de la que se divorció en junio pasado, para casarse con una mujer 51 años más joven que él, informa hoy la prensa austríaca.
Según el semanario News, Helga Glock, de 75 años, exige al menos decenas de bienes de inmuebles, valorados de unos 100 millones de euros, además de una parte del imperio industrial de su exmarido, cuyas pistolas son unas de las más vendidas en el mundo.
A consecuencia de este proceso judicial, el imperio de Glock podría ser incluso dividido, asegura el rotativo, que cita al abogado de la exmujer.
Como se podrá imaginar se trata de realmente mucho dinero, dijo Werner Obermüller, representante de Helga Glock, al ser preguntado por las cantidades que se manejan en este contencioso matrimonial.
Gastón Glock, que apenas aparece en público y que fue víctima de un intento de asesinato por parte de un socio en 1999, se casó en verano con la joven Kathrin Tschikof, jefa de la sociedad de equitación que pertenece a su imperio industrial.
La Justicia austríaca ha prohibido a Glock hipotecar o vender bienes inmuebles y sociedades de su grupo, que está dividido en diferentes fundaciones, con el fin de ahorrar impuestos.
Los abogados de Helga acusan a Gastón Glock de haber creado nuevas fundaciones en detrimento de los intereses de su exmujer y de sus tres hijos en común. Se estima que la fortuna total de Glock asciende a unos mil millones de euros. Los cuerpos policiales de decenas de países de todo el mundo, entre ellos, Estados Unidos, Alemania, el Reino Unido y Brasil, usan pistolas de la marca Glock.

