Washington.– Miles de personas se concentraron este viernes en Washington para participar en la tradicional Marcha de la Vida, una protesta anual contra el aborto que contó con el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y en la que se rindió homenaje al activista conservador Charlie Kirk, asesinado el año pasado.
Bajo el lema “La vida es un regalo”, la manifestación tuvo un marcado tono político. El acto fue precedido por un mensaje pregrabado del mandatario estadounidense, proyectado en una pantalla gigante, en el que afirmó: “Esta es una batalla que hay que librar, que hay que ganar no solo en los pasillos del poder, sino sobre todo en los corazones y las almas de la gente”.
La Marcha de la Vida se organiza desde 1974 en rechazo a la histórica decisión del Tribunal Supremo en el caso Roe contra Wade, que estableció el derecho constitucional al aborto. Sin embargo, en 2022, la mayoría conservadora del Supremo revocó ese fallo, dejando en manos de los 50 estados la facultad de permitir o restringir la interrupción voluntaria del embarazo.
A pesar de esta victoria legal, los organizadores han mantenido la convocatoria con el objetivo de consolidar los avances logrados y promover nuevas leyes restrictivas a nivel federal y estatal.
Puedes leer: Amnistía Internacional demanda la liberación «inmediata» de dos activistas en Cuba
El respaldo de la Administración Trump quedó evidenciado también con la participación del vicepresidente JD Vance, quien se dirigió a los manifestantes en la Explanada Nacional de Washington. Vance, quien esta semana anunció el cuarto embarazo de su esposa, destacó el compromiso de su Gobierno con la causa provida.
“Nuestra administración ha trabajado muy duro para liderar este esfuerzo y corregir los estragos de cinco décadas de malas políticas”, afirmó, al tiempo que criticó lo que calificó como “terrorismo judicial”, en referencia a las decisiones que protegían el acceso al aborto a nivel federal.
Durante la marcha, fueron visibles numerosos carteles y consignas en recuerdo de Charlie Kirk, fundador de la organización Turning Point, dedicada a movilizar a jóvenes en favor de causas conservadoras y del movimiento MAGA. Kirk fue asesinado el 10 de septiembre de 2025 durante un acto en la Universidad Utah Valley, donde recibió disparos desde el techo de uno de los edificios del campus.
Mensajes como “Cásense y tengan hijos. No se arrepentirán” y “Soy de la generación provida” acompañaban imágenes del activista en pancartas portadas por los asistentes.
Pese a las advertencias por una tormenta de frío y nieve que amenaza a al menos 14 estados, numerosos jóvenes llegaron desde distintos puntos del país, entre ellos Arizona, Nueva Jersey y Florida.
“Apoyo la vida y las ideas de este Gobierno y de Charlie Kirk. Hay que proteger la vida”, declaró a EFE Isaac, uno de los participantes.
Con esta movilización, el debate sobre el aborto vuelve a posicionarse en la agenda política estadounidense de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, ya que el movimiento antiaborto ha anunciado nuevas iniciativas legislativas en los próximos meses.

