Con el slogan de este nado es de todos, Marcos Díaz hizo ayer su último entrenamiento antes de partir hacia Rusia, donde lanzará la cuarta travesía del proyecto Nado de los Continentes con el respaldo de las Naciones Unidas.
Díaz nadó en la piscina de 25 metros del complejo acuático del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte en aguas heladas a una temperatura que rondó los 5 grados Celsius luego que la Empresa Alaska, utilizara 50 mil libras de hielo para llevar las aguas a una temperatura similar a la que enfrentará el nadador de ultradistancia cuando intente cruzar el Estrecho de Bering para unir a Rusia con Alaska y completando el lazo del continente europeo con el americano.
Esta va a ser la travesía más difícil que vamos a enfrentar en toda nuestra carrera y por eso agradecemos a la gente de Empresas Alaska por ayudarnos con lograr un hito de poner una piscina dominicana en pleno verano a una temperatura de unos 5 grados Celsius, dijo Díaz tras finalizar su entrenamiento.
Las exigencias. Las bajas temperaturas a las que tendrá que someterse Díaz representan una exigencia extrema tanto en lo mental como en lo físico.
Por esa razón, nadará con dos trajes de neopreno de un espesor de unos siete milimetros que le permitirán mantener una temperatura corporal por encima de los 25 grados Celsius lo que impediría que colapsen sus órganos vitales.
Este entrenamiento previo nos da la oportunidad de probar hasta dónde llega nuestro cuerpo, y tuvimos la suerte de poder hacerlo aquí mismo en el país, agregó.

