Prefiero un marido infiel es el típico modelo de comedia de enredos que producida con criterios teatrales-industriales, sirve para evitar por un buen rato de la presión cotidiana, experimentar con deleite el disfrute de la carcajada a mandíbula batiente y acopiarse de una experiencia teatral tan agradable como escapista.
El conjunto de talentos cumple con su papel, en una especie de trabajo de equipo en el cual sus protagonistas se cruzan el eje de la acción con gran movilidad y efecto humorístico en sus parlamentos y acciones.
Fausto Mata
Pese a estar rodeado de actores y actrices de gran efectividad, hay que resaltar a Fausto Mata, un actor formado académicamente en Bellas Artes y que resulta el que mejor explota la expresión corporo-gestual de su personaje, trascendiendo el nivel de loa diálogos chispeantes.
Mata actúa con todo su cuerpo y logra penetrar al alma profunda del ser-auditorio, particularmente en la escena de apuntar a la cabeza de Cuquín con dos armas.
Gracielina Olivero
Una talentosa y no valorada en la medida necesaria Gracielina Olivero, aprovecha con acierto las posibilidades de su equipo entrecruzando con gracia e inteligencia sensible las acciones y los parlamentos.
Olivero, efectiva y poco resaltante, es la mano maestra que imprime a este re-montaje teatral, el sabor de actualización que se le saborea desde la platea.
El conjunto
La labor conjunta del resto del equipo no es nada despreciable. Cuquín Victoria tiene una establecida tradición interpretativa , conjugando el manejo de su voz, la multi- expresión facial y su el aporte de su figura misma, que mueve a risa con solo verla.
Honey Estrella evidencia sus dotes para la comedia comercial, pero es el tipo de histrionismo que puede dar mucho más en géneros más densos y menos facilistas.
María de Carmen Hernández nos ratifica su gracia y su presencia familiarmente aceptada en estos montajes. Es buenísima en su rol de esposa oficial.
José Manuel Rodríguez (Josema, como insiste en ser llamado) ofrece el personaje de contrapunteo que da vida a las acciones. Tiene dominio del espacio escénico y garras para sacar el máximo del papel de plomero-detectivo.
Checho está magnífico en su rol de marido apaciguado de tendencias gays (que finalmente no son tan reales).
Clara Elena Manrique queda exquisita, aun cuando la hubiéramos preferido menos sobre-actuada.
Ana Rivas ratifica sus tablas y capacidades.
UN APUNTE
El Talento
Dirección: Gracielina Olivero. Producción: Roberto Angel Salcedo. Talentos: Cuquín Víctoria, María del Carmen Hernández, José Manuel Rodríguez, Fausto Mata, Carmen Elena Manrique, Hony Estrella, Ana Rivas, y José Lora (Checho).

