Felipe Calderón, ofrece mediar entre Colombia y sus vecinos. Justo él, quien llegó a la presidencia de México en el año 2006 de la mano del poder imperialista y ha reforzado las ataduras con la ejecución del Plan Mérida. Incapaz de ocultar que actúa por encargo, plantea la oferta en el mismo lenguaje que han usado Álvaro Uribe y Barack Obama. ¡El colmo del descaro!
Dice que, en la reciente Cumbre de América del Norte, el presidente Obama planteó y dio una explicación. Fue muy enfático al señalar que, contrario a lo que se ha señalado, no hay pretensión de los Estados Unidos de establecer nuevas bases militares o algo así.
Semejante relato no puede atribuirse a un potencial mediador, sino a un lacayo. La condición de presidente del Grupo de Río es temporal, pero la de servidor del poder imperialista, socialcristiano clerical y ultraderechista, es permanente.
El pretexto lo busca también en la lucha contra el crimen. Fue a Colombia a formalizar un acuerdo de cooperación en materia policial. ¿Seguro que sólo entrena policías para la lucha contra el narcotráfico? ¿Dejó de funcionar, acaso, la maquinaria de fraude y de trabajo sucio que adquirió fuerza en México durante las gestiones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y ha heredado el social cristiano Partido Acción Nacional, PAN?
Busca la gracia de Oscar Arias, mediador elegido por Hillary Clinton en el golpe en Honduras.
Estados Unidos decidió utilizar abiertamente las bases militares de Colombia. En defensa de la soberanía y del avance político, hay que rechazar esta decisión. En este caso, como en el de Honduras, nada hay que negociar, y es todavía más descarada la oferta de un mediador subordinado a los yanquis.
Con Obama en la Casa Blanca no han sido revertidas medidas imperialistas como la reactivación de la IV Flota, cuyos portaaviones surcan las aguas de este continente y su destacamento en Florida es permanente amenaza. La IV Flota y las bases yanquis en Colombia revelan qué tipo de vecino tiene Latinoamérica en el Norte.
El jefe del Comando Sur, Douglas Fraser, dijo que el acuerdo USA-Colombia respetará la soberanía de los países suramericanos y no supone peligro para Ecuador y Venezuela. ¿Quién le cree?
Se confirma que son 7 las instalaciones comprometidas: las bases aéreas de Malambo (Atlántico), Palenquero (Cundinamarca) y Apiay (en el oriente); las bases del Ejército Tolemaida, en Cundinamarca, y Aranza, en Caquetá, y las bases navales en Cartagena (Caribe) y el Pacífico.
Felipe Calderón, Oscar Arias y Alan García no reconocen que es una plataforma de agresión y no de paz, pero es porque están dispuestos a realizar junto a Uribe las tareas asignadas a los vendepatria.

