El Nacional
El psiquiatra César Mella informó hoy que la señora Vivian Lubrano de Castillo fue internada ayer bajo un verdadero estado de emergencia, y consideró que no existe razón para que el presidente Leonel Fernández se sienta burlado por el indulto que le concedió, debido a que la evolución de ese caso le confiere dimensiones legales y políticas.
Mella dijo que tuvo que recibir a las 4:00 de la tarde de ayer a la señora Lubrano de Castillo bajo un verdadero estado de emergencia, puesto que su psiquiatra de cabecera, doctor Héctor Guerrero Heredia, está de vacaciones navideñas con su familia fuera del país.
Sostuvo que lo que recibió ayer fue a una paciente angustiada, con severas manifestaciones y niveles de presión arterial muy elevados.
Recordó que Lubrano de Castillo ha sido vista por siete psiquiatras, los cuales han formulado abundante documentación científica escrita y disponible.
Ayer, el presidente Leonel Fernández declaró que si las condiciones de salud de Lubrano de Castillo no están tan deterioradas como le informaron parientes y relacionados, entonces el Ejecutivo habría sido inducido a error, además de que habría sido burlado.
Durante una inusual rueda de prensa, en el Salón de Embajadores del Palacio Nacional, Fernández aclaró que su decisión de indultar a cuatro de los condenados por el caso del Plan Renove y la señora Lubrano de Castillo se debió a razones estrictamente humanitarias, cristianas y de compasión.
Sobre el caso particular de la señora Lubrano de Castillo, el psiquiatra Mella afirmó que no hay razón para que el presidente Fernández se sienta burlado.
En la mañana de hoy, Lubrano de Castillo fue evaluada en el Centro de Medicina Avanzada, Doctor Abel González, por el cardiólogo Anis Vidal y el psiquiata Mella.
Mella informó que tratan de controlarle la presión arterial y que es medicada para controlarle cierto grado de afección nerviosa.
A continuación, el texto de las declaraciones enviadas a El Nacional por el doctor César Mella:
A eso de las 4 de la tarde del día martes 30 de diciembre recibí una llamada de la Sra. Lubrano haciéndome saber que no se sentía bien de salud. Le pedí acudir a mi oficina profesional ubicada en el Grupo MedicalNet, toda vez que hacía poco tiempo que había iniciado la tanda vespertina de mis consultas.
Llegó acompañada de su esposo en un verdadero estado de emergencia, pues su psiquiatra de cabecera, el Dr. Héctor Guerrero, esté de vacaciones navideñas con sus familiares fuera del país.
Recibí a una paciente angustiada y con severas manifestaciones del campo de mi especialidad y en adición a ello, sus niveles de tensión arterial estaban muy elevados.
Le propuse que la prudencia aconsejaba que fuera ingresada para una exploración clínica más profunda e indiqué que fuera localizado el cardiólogo Dr. Anís Vidal Dauhajre.
Ya en el Centro de Medicina Avanzada instauré las medidas iniciales, que incluyeron, una activa sedación, hidratación endovenosa y medicación psiquiátrica.
Es bueno recordar que sobre este caso se hicieron dos experticios: uno que evaluó las conclusiones psiquiátricas previas, en donde participaron en rol independiente, los profesionales Rafael Johnson y Pedro Pablo Paredes junto al que suscribe y, por otra parte, una comisión de galenos designados por la Sociedad Dominicana de Psiquiatría pagada por el Banco Central e integrada por los psiquiatras: Mario Espinal, Ana Ruiz y Ulises Cuello. Estos criterios fueron debatidos ampliamente en un tribunal de San Cristóbal.
Es decir, que esta dama ha sido vista por siete psiquiatras, los que han formulado abundante documentación científica escrita y disponible.
En adición a esto, su condición cardiovascular amerita un cateterismo que no se ha podido realizar esperando mayor grado de estabilidad psicosocial.
Considero que no existe ninguna razón para que el Señor Presidente de la República se sienta burlado, toda vez que la evolución de este caso le confiere dimensiones legales y políticas (estas últimas instancias no competen en modo alguno al equipo de médicos peritos participantes).
La responsabilidad de su indulto, no es de los médicos, es exclusivamente, una atribución constitucional del Señor Presidente y así él lo asumió y lo justificó en rueda de prensa.
Los próximos días dirán, siempre, utilizando criterios médicos y profesionales, cuál será el curso del tratamiento, y el pronóstico de este caso.

