El pasado día diez de este mes, a propósito de conmemorarse el 50 aniversario de la fundación del Comité Central del Movimiento Clandestino 14 de Junio, puntal fundamental en la lucha contra la tiranía de Trujillo, tuvimos la oportunidad de hacer una exhortación a la juventud dominicana para que imite el ejemplo patriótico de aquellos hombres y mujeres que dieron lo mejor de sus vidas por la libertad.
Ese movimiento fue la continuación de la lucha que tuvo su máxima expresión en la Expedición del 14 de Junio de 1959, de la cual formaron parte centenares de jóvenes, designados como miembros de la raza inmortal.
En la eucaristía para recordar a todos aquellos héroes, dijimos que la juventud dominicana debe colaborar con todos los gobiernos que estén realmente interesados en consolidar la democracia y conformar una sociedad igualitaria, como lo establece el Programa Mínimo de Liberación Nacional, no cumplido totalmente, que trajeron los expedicionarios de 1959.
Esta exhortación la hicimos porque hoy día una parte de la juventud luce descarriada, sin orientación alguna, debido a muchos factores concatenados que sería prolijo enumerar, pero entre los cuales están la marginación social, la falta de oportunidades y el desequilibrio familiar.
Es cierto que ha crecido el número de universidades y centros de enseñanzas, entre ellos los de carácter técnico, pero todo indica que la educación que se imparte es deficiente, lo que da paso a una generación profesional debilitada. En tal sentido, vemos con pena cómo hay tantos profesionales que carecen de las cualidades que deben tener, incluyendo el aspecto moral.
Hoy día, miles de jóvenes conocen con detalles las vidas de aquellos ídolos musicales de la nueva generación, incluso aquellos que inducen al consumo de drogas, pero desconocen la trayectoria de nuestros héroes y mártires. Es casi seguro que esto se debe al poco énfasis que ponen los profesores, que en realidad no son educadores, en la promoción de nuestros valores patrios. ¿Será que los currículos educativos necesitan ser reformados?
El día 21 también se celebrará el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, escogido por el Movimiento de Resistencia como su Día, porque como resultado de la ruptura de la Iglesia Católica con el régimen de Trujillo, surgió la Pastoral que denunciaba la crueldad que el 21 de enero de 1960 se manifestó con más saña en la cárcel de tortura de La 40, contra los más de 300 presos políticos que cayeron en las garras del mal llamado Servicio de Inteligencia Militar (SIM).
Este día 21, habrá otra eucaristía en lugar donde funcionó La 40, convertida en la Iglesia San Pablo Apóstol, en la avenida de Los Mártires del barrio Cristo Rey. Invitamos a los familiares de los combatientes desaparecidos, especialmente a la juventud, para que concurran a dicho templo, donde nos daremos el abrazo de la paz, confiados en un futuro mejor.

