No solo va contra la identidad cultural, sino que también es una estafa que el 70% de la artesanía que se vende como criolla sea en realidad importada. Los turistas son los principales consumidores de alegorías que compran como recuerdos aquí y en otros destinos. Al anunciar un centro de desarrollo de la artesanía criolla, el presidente de Acción Pro Educación y Cultura, Franklin Holguín Haché, lamenta que, por las razones que fueren, no se cuente con una producción auténticamente nacional.
No es la primera vez que se denuncia que muchas tiendas están repletas de artesanías importadas, pero que se venden como nacionales.
El proyecto de Apec es sumamente valioso, de tomarse en cuenta, como explicó Holguín Haché, que la artesanía ha pasado a ser una de las principales fuentes de ingresos de un país que, por demás, posee abundante materia prima. Pero, como ha ocurrido en algunas naciones, tienen que tomarse medidas para diferenciar la artesanía nacional de la importada. Y de esa forma proteger al artesano.

