CANNES. Riviera Francesa. Sin que nadie lo haya ordenado, el Festival de Cannes ha establecido silente, pero real vínculo con el cine de México, apoyado en torno a la dramática y sangrienta tradición de violencia y el narcotráfico.
En este año, dos títulos (Sicario y Las Elegidas) enfocan, desde las perspectivas del cine de industria y el independiente, el tema. Sicario, (Denis Villeneuve) es un triller que corta la respiración. Todos los recursos del cine de industria, al que se suman actuaciones espectaculares, sobre todo la de Benicio del Toro, en su rol de agente que procura venganza, junto a una sensible Emily Blunt y un harto efectivo Jeffrey Donovan. La atmósfera que logra el director canadiense, sobre todo por las espectaculares tomas áreas, las de espionaje satelital y la envolvente banda de sonido, atrapa por completo y nadie duda que dado el tema, el título y los actores, la cinta será un éxito comercial que está aprovechando al máximo el mayor festival de cine del mundo.
Helli
En 2013, Amat Escalante sorprendió en la categoría Una Cierta Mirada, con su Helli, una valiente denuncia sin maquillajes de la crueldad de los narcotraficantes, que provocó más de un abandono de sala por la fuerza cruenta de su discurso visual. Resultó finalmente premiada, en parte por la sólida marca fílmica que es México, uno de los pináculos más altos del cine latino, junto a Argentina, Colombia y el emergente cine de Ecuador.
Las elegidas
En este año, Diego Pablos presenta Las Elegidas, crónica realizada con actores naturales, realizada por Canana Films, de Diego Luna y Gael García Bernal, una crónica sincera y poderosa de un fenómeno delincuencial azteca mucho menos conocido: el tráfico de mujeres jóvenes, secuestradas por proxenetas que las prostituyen bajo amenaza de asesinar a sus familiares.
En principio se pensó en poner a Diego Luna como protagonista pero ello fue declinado, en el entendido de que debían ser actores naturales, jóvenes y desconocidos de la propia Tijuana, marco geográfico real de los hechos, los responsables de dar vida a estos personajes.
El resultado ha sido un impacto positivo total, aplausos extendidos, a pesar de la modestia de los presupuestos independientes, a diferencia de lo que pasa con Sicario, con todos los recursos para tomas de alta tecnología y de complejidad logística, con la movilización de grandes masas humanas y vehiculares de todo tipo, terrestres y aéreos.
México es el país que ha escalado más alto, de entre los latinoamericanos, con su presencia en Cannes. Este año tiene posibilidades, a partir de la presencia de los hermanos inconformistas Joel y Ethan Cohen y el genio de la dirección mexicana, Guillermo del Toro.

