¡A trabajar, danilistas!
Los cuadros medios y de base del licenciado Danilo Medina, y lo mejor de la avalancha humana que se integró al Partido de la Liberación Dominicana, luego que se decretara la masificación, tienen por delante la ingente tarea de reivindicar el espacio político del dirigente sureño, usurpado con alegadas perfidias por el presidente Leonel Fernández en las últimas primarias presidenciales de la organización morada.
Las informaciones posteriores al proceso dieron cuenta de una de las más viles indeferencias que registre la historia política contemporánea. Hay quienes aseguran que con la conducta desconsiderada y perversa del doctor Joaquín Balaguer hacia el licenciado Francisco Augusto Lora, tan amigo de él como Danilo de Leonel, se podría establecer un paralelo por asociación o semejanza, pero jamás un parangón.
Me identifico con los que así disciernen. Sobre todo cuando pienso cada acción con la concepción ideológica que prevalecía en su tiempo, a más de la misión conservadora del doctor Balaguer, contrapuesta al ejercicio del Poder con improntas liberales que se esperaba del doctor Fernández. Sin embargo, Leonel lo maleó todo, y la institucionalidad democrática, que debió estar por encima de toda ambición personal, sucumbió ante sus planes.
Creo que los danilistas deben iniciar la labor ya; con ahínco y constancia. Pero, lo que es tanto o más importante: Con mucha voluntad política. Se habla de que la megalomanía del doctor Fernández es tanta que su pretensión es superar a Balaguer en el ejercicio del Poder, como éste se propuso y logró, aventajar a Báez. Y el único que puede impedir tal despropósito es Danilo Medina por su ascendiente en el partido y en el resto de la sociedad dominicana, a pesar de los golpes bajos, el soborno y el chantaje.
No trabajar en esa dirección con la diligencia que requiere una empresa de esa naturaleza, se me ocurre que puede originar una felonía inexcusable. Ayudar, por inercia, a la desnaturalización del PLD es tirar al zafacón de la historia el ideario del profesor Bosch, convencido anti-reeleccionista. Toda la infantería de la fuerza danilista debe reagruparse consciente de que se trata de una reconquista, y la estrategia a seguir es trabajar con el tiempo a favor para retomar y defender lo perdido en una lid trapacera y desigual.
