Kabul. EFE. Al menos 1.462 civiles fallecieron por el conflicto afgano durante el primer semestre de 2011, lo que supone un aumento del 15% respecto al mismo periodo del año anterior, denunció hoy la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). El organismo multilateral presentó hoy en Kabul su tradicional informe de mitad de año y subrayó que los pasados mayo y junio fueron los meses más violentos desde que la UNAMA comenzó, hace cuatro años, a elaborar este tipo de estadísticas. Según los datos de la ONU, el 80% de los civiles fallecidos fueron a causa de acciones de la insurgencia, lo que supone un incremento del 28% respecto al curso pasado.
Los atentados suicidas y las bombas camineras, métodos habituales de los integristas para hostigar a las fuerzas de seguridad en Afganistán, fueron una vez más los responsables del mayor número de víctimas, con casi la mitad del total, el 49%.
Los niños, mujeres y hombres afganos continúan muriendo de una manera alarmante, criticó el representante especial de la ONU en ese país, Staffan de Mistura.
