Con diversas actividades, las Iglesias católica y protestante, organizaciones feministas y de la sociedad civil e instituciones del Gobierno conmemoraron ayer el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer, en la capital y otros puntos del país.
Todas las entidades buscaron crear conciencia sobre la necesidad de rescatar los valores morales de la sociedad y el cese de la violencia a todos los niveles.
La mayor manifestación contra la violencia fue la caminata Un paso por mi familia, organizada por la Iglesia Católica para promover los valores humanos de la esperanza, el perdón, la ética, la fidelidad, la perseverancia, la lealtad, el amor y la justicia.
El recorrido fue encabezado por el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, la primera dama Candida Montilla de Medina y la vicepresidenta Margarita Cedeño.
Un Paso por la Vida fue realizado de manera simultánea en las 11 diócesis de la Iglesia Católica, con la participación de jóvenes, niños y adultos, de las diferentes clases sociales.
La Fundación para el Bienestar de la Mujer Dominicana (Fubimud), pidió mayor colaboración del Estado para las organizaciones que trabajan contra la violencia de género e intrafamiliar.
Yaneris Ledesma Suárez, presidenta de la entidad, habló durante el seminario Prevención de la violencia intrafamiliar y contra la mujer, realizado en el hotel Barceló de la capital.
La mujer dominicana está muy desprotegida porque los organismos que manejan los recursos económicos no le dan el uso debido, como manda la Ley, precisó.
Asimismo, la escritora Julia Álvarez, Dedé Mirabal y más de 100 mujeres residentes en Estados Unidos rechazaron ayer las modificaciones al Código Penal que limitan los derechos de las mujeres, las niñas y las adolescentes.
En un documento titulado No Puede Ser, emitido en el marco de la conmemoración de la No Violencia Contra la Mujer.
El documento está firmado por artistas, profesionales, empresarias, y estudiantes.
Las firmantes exigieron que el Código Penal sancione adecuadamente el acoso sexual, las violaciones a menores y garantice los derechos reproductivos de las mujeres en base a los estándares internacionales de derechos humanos.
Miembros de iglesias evangélicas de los barrios de Herrera marcharon contra de todas las manifestaciones de violencia que vive el país.
Los participantes recorrieron por más de dos horas diversas calles de ese sector, llamando la atención sobre ese problema.

