Todos tienen un denim –
El denim, conocido en el país como fuerte azul, se ha popularizado tanto alrededor del mundo que hoy día además de pantalones y chaquetas la tela tiene múltiples usos.
Blusas, vestidos, jumpsuit, sombreros, carteras pañuelos, collares y hasta ganchos para el pelo son parte de la variedad de artículos que se fabrican con esta textura tan diversificada ya adaptable.
Mucho ha llovido desde que el comerciante californiano Levi Strauss decidió usar esta tela de gran resistencia, que usaban para las velas de los barcos, tiendas de campaña y toldos, para hacer ropa a los mineros en 1853, aunque en principios eran color marrón.
Comerciantes genoveses teñían estas telas con un pigmento azul, barato y abundante: el índigo, extraído de una leguminosa procedente de Java y de la India, que patentó en 1873 Strauss con su nombre, fue entonces que la tela de Genoa (Génova) pasó a llamarse jean.
En los años 1970 del siglo pasado, los jeans o pantalones vaqueros se popularizaron de forma tal, que el denimo mezclilla azul, comenzó a usarse en prendas de alta costura.
El uso de enzimas en el proceso de fabricación, que le ha dado una flexibilidad que no tenía el tejido original, ha permitido su uso en todo tipo de vestidos y accesorios, incluso bikini.
Lo cierto es que las prendas en denim no faltan en el armario, ya sea de los niños como del hombre o la mujer.

