¿Necesita el Ministerio de Educación un módulo de 50 millones de pesos en la Feria del Libro, sobre todo cuando no es la organizadora ni la protagonista del evento? El silencio no puede ser la respuesta del titular de la cartera, Carlos Amarante Baret.
Con esa inversión en un evento que solo durará 10 días es obvio que son muchos los planteles que se pueden equipar y los problemas que puede resolver la cartera. Con la obra los recursos asignados a Educación a través del 4% del Presupuesto no toman el mejor de los senderos.
El majestuoso stand consiste en sendas réplicas de las sedes de Educación y Bellas Artes, con una estructura en hierro y materiales de primera. Las edificaciones fueron levantadas en unos 500 metros cuadrados por unos 40 operarios, entre ingenieros, arquitectos, paisajistas, electricistas y otros profesionales. El lujo y no el libro ha sido el elemento privilegiado por Educación para impresionar en una fiesta de la cultura, que debe aprovechar para estimular el conocimiento a través de la lectura.

