El Nacional
El ingeniero Temístocles Montás afirmó ayer que no soy ningún estúpido como para sugerir que en estos momentos el Gobierno se aboque a una reforma fiscal, pues está plenamente consciente de las consecuencias que esa medida tendría para los sectores productivos en la actual coyuntura de crisis económica mundial
Hemos estudiado la historia y sabemos que cometeríamos un grave error si nos abocáramos a una reforma fiscal en momentos en que la economía mundial se encuentra en recesión, y yo he sido el primero en advertirlo, dijo el secretario de Economía, Planificación y Desarrollo.
Montás dijo que, básicamente, algunos titulares de prensa que encabezaron las declaraciones que ofreció sobre el tema la semana pasada han contribuido a crear cierta confusión sobre sus planteamientos que a su entender han sido desconceptualizados.
Recordó que acudió a una actividad auspiciada por la Secretaría de Trabajo para presentar un balance del cumplimiento de los acuerdos asumidos por el Gobierno en la Cumbre por la Unidad Nacional Frente a la Crisis Económica Mundial y que uno de los participantes preguntó el porqué entonces no se cumplía con la entrega a Educación del cuatro por ciento del PIB.
Ahí fue que empezó todo. Yo lo que expliqué es que he sido siempre un gran opositor a que se parcele el Presupuesto, porque así como educación tiene derecho a un 4% del PIB, yo creo que también Salud Pública debería tener derecho a otro 4% del PIB, expresó Montás al comparecer a un programa de Televisión.
Incluso, recordó que para países como República Dominicana lo que se recomienda es un siete por ciento del PIB para infraestructura, pero observó que si se suman esos porcentajes se advierte que se estaría comprometiendo el 15 por ciento del PIB y faltarían entonces los recursos para la guardia, el resto del sector público, la justicia, el congreso y el pago de la deuda externa.
Todo eso ocurre, agregó el funcionario, en un contexto donde el Estado dominicano apenas recibe el 13 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Yo lo que decía es que había que entender eso, que de ese 13 por ciento que el Gobierno recibe del PIB, había un 5 por ciento que hay que sacarlo para pagar la deuda pública, y que si a eso tú le agregaba un 4 por ciento, te sumaba 9 y al Estado lo que le quedaría es un 4 por ciento para repartirlos entre Salud Pública, Agricultura, las Fuerzas Armadas y la Policía, dijo.
Insistió en que cuando se aprobó la ley que especializa el cuatro por ciento del PIB para educación el legislador no tomó en cuenta la realidad económica del Estado dominicano.
Recalcó que el espíritu de su planteamiento es que en el país debería abrirse un gran debate nacional en el que sean los propios dominicanos quienes determinen si quieren un Estado fuerte o débil desde el punto de vista fiscal, citando los casos de Francia, España e Inglaterra que reciben entre el 40 y el 45 por ciento del PIB y sí pueden cumplir con todas sus obligaciones.
Pero yo no he planteado una nueva reforma fiscal, pues he sido el primero en advertir que esa medida sólo frenaría a los sectores productivos en estos momentos de recesión mundial, recalcó el coordinador del gabinete económico del Gobierno.
Sobre un eventual nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el ingeniero Montás aclaró que se trata de una decisión que corresponde al presidente Leonel Fernández.
Explicó que un acuerdo con el organismo financiero trataría de preservar por todos los medios la sostenibilidad fiscal del país, lo que implica que el compromiso que se asuma pueda ser cumplido por el Gobierno desde el punto de vista económico.

