Opinión

Morillo, trabajo y deporte

Morillo, trabajo y deporte

Sin el trabajo, la vida humana semejaría un buque sin lastre. El trabajo es el padre del placer, refería Mariel H. Beyle, y voy a escribir de un hombre de gran porvenir  y valentía, quien a los diez años vendía yaniqueques en Villa Consuelo, en la calle Teniente Amado García con Abreu. Actualmente donde reside,  en la avenida Rosario Sánchez, esquina Amado García, tiene un negocio de venta de esos productos y ayuda al bienestar de sus padres, su idolatrada madre, buena y generosa, y su padrastro Corporán Medina Lorenzo.

 Yohín  de Jesús Morillo Paredes, nació en El Llano, Baní, y más tarde, en busca de nuevos horizontes, su familia se trasladó a Santo Domingo. Egresado de la afamada Escuela Nacional de Locución Otto Rivera en 1989; Morillo, hombre tranquilo, mesurado, inteligente y tenaz, conocedor de las ciencias filosóficas y psicológicas, ha sido un vencedor de las contingencias de la vida, y, como todo humano, ha tenido sus momentos de  infortunio, pero ha sabido levantarse como el ave fénix, y, a tono con las frases del papa Pío XII, “Cuando una carga social resulta insoportable, volver a Dios en busca de consuelo”.

Este titán del trabajo lleva 31 años de ejercicio de su profesión. Está casado con Grey Perdomo de Morillo,  y han procreado 4 hijos. Expresa con orgullo que ella es una esposa leal, firme, “que me ha ofrendado tres claveles”. Es un matrimonio donde existe la comprensión y el amor.

Este artífice de la palabra señala que nació para trabajar, enseñar y amar a Dios, y, venciendo obstáculos, ha hecho el sexto semestre de psicología y piensa continuar estudiando.

Morillo es un fajador, y luchador en pos del trabajo dignificador. Ha hecho de él un culto, labora para el Ministerio de Deporte como auxiliar administrativo. Colabora como maestro de ceremonia de la liga Vivo Carmona, la Academia de Luisito Mercedes, del Club Deportivo y Cultural Payero, la Liga Deportiva Medina, la Norma Díaz y la Juan Pablo Duarte.

Morillo continúa su carrera de éxito, siendo maestro de ceremonia de la Comisión Nacional de Boxeo Profesional. Ha viajado varias veces a Puerto Rico, es miembro de la Asoclidisma, de Fedoclube, Acroquidisma y de Clubes del Distrito Nacional.

 Morillo agradece mucho al ministro de Deportes, Jay  Payano, quien ha hecho una encomiable y positiva labor que está en la historia. Desde niño, en 1969, se inicia como miembro del club Billy Thomson y es secretario general en la actualidad.

Jesús Morillo Paredes, entona su voz cual jilguero enternecido, punzando con sabiduría la dialéctica y una sana oratoria con sublime exquisitez de poeta, orador y deportista, y al felicitarle le decimos: “Es muy breve la vida, el arte es largo, la perfección se alcanza, sin embargo, a fuerza de trabajo y experiencia”. ¡Adelante, Morilllo, siempre adelante!

El Nacional

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