BAGDAD. AP. Varios estallidos de bombas causaron el jueves al menos ocho muertos y 16 heridos en Irak, donde las fuerzas de Estados Unidos transferirán durante la jornada el mando de la última prisión bajo su control a las autoridades locales. Seis de las muertes fueron en Tikrit, la localidad donde vivía el fallecido líder Saddam Hussein.
La entrega del mando del centro de detención de Camp Cropper por parte de Estados Unidos marcará un hito en la ruta de Irak hacia la recuperación de su soberanía plena, así como el fin de un capítulo conflictivo en la presencia estadounidense en el país.
Sin embargo, los atentados explosivos son un recordatorio de los desafíos que afronta el país. Según las autoridades, un oficial policial, dos agentes y tres civiles perecieron por el estallido de un coche bomba en Tikrit.
El atentado dejó además 11 civiles heridos. Antes, dos personas murieron y cinco resultaron heridas tras la voladura de un minibús con una bomba en Bagdad.
Tikrit
De las víctimas seis fueron en la ciudad de Tikrit, la localidad donde residía el fallecido ex presidente iraquí Saddam Hussein. En esa zona está una cárcel que Estados Unidos entregará próximamente.

