La muerte a causa de fulminante infarto cardiaco de Marco de la Rosa, gerente de la empresa AES Dominicana, con tan solo 45 años y de la joven abogada Sugeilly Coss Sanz, de 27, obliga a que la comunidad médica aborde el tema de muerte súbita en personas sanas, pues con frecuencia se reportan decesos repentinos de jóvenes sin historial de enfermedades.
De la Rosa, ejecutivo venezolano, murió mientras se ejercitaba en la Avenida de la Salud. Era un maratonista que al decir de su médico de cabecera gozaba de buena salud, en tanto que Sugeilly, hija de la regidora perredeísta, Altagracia Sanz, falleció en una clínica a donde fue llevada tras levantarse con fuertes dolores en el pecho. La muerte súbita ocurre, según el doctor Fernando Vidal, por arritmia cardiaca, un desorden en el ritmo del corazón. El mejor consejo sería que toda persona, sin importar su edad o condición física, visite periódicamente a un cardiólogo.

