Una de las travesías que cambió la historia fue liderada por un vendedor que sabía muy poco de navegación, no tenía experiencia dirigiendo marineros y era hijo de un humilde vendedor de quesos. Cristóbal Colón carecía de las calificaciones necesarias para descubrir un nuevo mundo.
¿Cómo fue posible que un genovés pobretón convenciera a los Reyes de España a creer en él y financiaran su expedición? ¡Simple!, pensaron que era un aristócrata italiano. De él emanaba una confianza digna de la nobleza. Se presentó ante ellos como si fuera un rey. Cristóbal Colón utilizó la Ley de la Corona.
Esta ley establece que si crees que estás destinado a alcanzar grandes hazañas, tu convicción te hará brillar igual que una corona lo hace sobre un rey. Esta confianza ilumina a quienes te rodean y estos se convencen de que tienes razones válidas que apoyan tu actitud.
Actúa como un rey aunque estés engañándote, te aseguro que otros te tratarán como tal. Procede como un niño que pide sin preocuparse de los recursos necesarios para obtener lo que quiere y lo consigue. Su encanto radica en sus altas expectativas. ¿Cómo aplicas esto en la vida real? Si eres vendedor, fija un precio alto y no titubees. Si eres comprador, ofrece un precio bajo y no vaciles. Y en los asuntos del corazón exige mucho y no te conformes con menos.
Tu actitud determinará como te traten los demás. Si eres demasiado complaciente, tolerante o débil de carácter, serás tratado como plebe. Por el contrario, si te conduces con importancia, honorabilidad e inspiras respeto te percibirán como un miembro de la realeza. ¡Ojo! No confundas la Ley de la Corona con arrogancia. Ser prepotente no es cualidad de reyes, más bien es señal de inseguridad.
Por tus venas corre sangre de realeza y eres digno de llevar una corona. La historia nos comprueba que los grandes emperadores se han coronado a sí mismos. Así lo dijo Baltasar Gracián: Sé sublime en tus actos y elevado en tus pensamientos. Y en todo cuanto hagas demuestra que mereces ser rey, aún cuando no lo seas en realidad.
Maria Marin es motivadora internacional, figura radial en los Estados Unidos y autora de Pide más, espera más, y obtendrás más. Para más consejos visite: www.MariaMarin.com

