Reclusas de la cárcel Santa Rosa de Lima, de La Romana, pidieron al director general de Prisiones y al jefe de la Policía, intervenir a fin de evitar los abusos y atropellos que atribuyen a dos reclusos que hacen las veces de presbotes.
Pidieron al doctor Roberto Obando Prestol, director general de Prisiones, y al mayor José Polanco Gómez, investigar los abusos y atropellos que desde hace tiempo cometen Manolo y El Menor en el recinto carcelario.
Dijeron que Manolo y el Menor tienen tanto poder que el encargado de la cárcel, coronel Madé, no se atreve a contradecirlos y acepta todas las acciones de los dos reclusos que están respaldados por otros presos.
Precisaron que un sargento de la Policía, de apellido Batista, quien es el llavero de la prisión, es quien le permite a los dos presos cometer abusos y atropellos y le abre las puertas para que suban al pabellón de las mujeres.
Aseguraron que lo primero que hacen Manolo y El Menor es despojar a los presos que llegan, de dinero, prendas, teléfonos celulares, tenis y otras prendas de vestir.
Agregaron que cuando un familiar de un preso le lleva alimentos crudos o cocinados, dinero, sábanas y cualquier otro objeto, éstos cobran para permitir la entrada de tales cosas a la cárcel.
Manifestaron que quien no tiene dinero para pagar el peaje es despojado de todo y si protesta es golpeado con un palo por los dos presidiarios.
Revelaron que otro abuso es el que cometen con las reclusas a las que obligan a tener sexo, bajo amenaza de golpearlas o de someterlas a otros castigos.
