Las mujeres que viven con VIH no se satisfacen con la garantía, en los países en que se ofrece, de tomar una pastilla anti-retroviral diariamente y reclaman una existencia normada por el respeto de la sociedad y la posibilidad de vivir plenamente, sin discrimen, sin rechazos y en condiciones de igualdad ciudadana.
“No nos basta con la pastillita diaria que nos garantiza la existencia. Eso no es suficiente. Millones de mujeres en todo el mundo que viven con el virus del VIH, no logramos que las sociedades entiendan que requerimos más que lo farmacológico y el cumplimiento del deber de los estados, del suministro”, dijo la argentina Arelis Canó Mesa, dirigente de la sección latina de la Unión Internacional de Mujeres viviendo con VIH, durante una rueda de prensa realizada al final del pleno de la Comisión Económica para América Latina, desarrollado en el hotel Crow Plaza.
Patricia Pérez, de Nicaragua, de la Fundación Más Paz, Menos Sida, sostuvo que los estados tienen la obligación, por mandato internacional, de asumir progresivamente el costo de los anti-retrovirales a sus poblaciones viviendo con VIH y que ese proceso no ha sido tomado en serio en muchos países.
Felipa García, dominicana y directora Ejecutiva de Asolsida, destacó que en República Dominicana hay 63 mil personas registradas como convivientes con el virus, de las cuales una parte recibe los anti-retrovirales, pero indica que se debe llegar más allá del suministro y respetar los derechos de esta población.

