ELIAS PIÑA..- Decenas de personas se congregaron ayer frente al cuartel de la Policía exigiendo que les entregaran a los dos ex rasos del Ejército acusados de descuartizar a un agricultor y de matar a machetazos a dos hijas menores de éste.
La multitud se congregó frente al cuartel cuando los acusados iban a ser trasladados a la cárcel del 15 de Azua acusados de asesinar al labriego Rafael Polanco Tolentino, de 56 años y a sus hijas Luz María, de nueve años y Lucía Polanco, de once.
La actitud de las personas obligó a la Policía a sacar a los reclusos Nilson Díaz Medina y Emilianito Valdez Ubrí por la puerta trasera para evitar la ocurrencia de un incidente mayor.
El triple crimen ocurrió pasado lunes, en la sección La Meseta, de esta población fronteriza.
Los agentes que custodiaban a los acusados simularon que haber pospuesto la fecha de traslado de los hombres que deberán permanecer un año preso en la cárcel del 15 de Azua, como medida de coerción.
Decenas de personas se retiraron del lugar y otros se calmaron, lo que fue aprovechada por la Policía para sacar a los acusados por la puerta de atrás del edificio que aloja a la comandancia policial.
Los reclusos fueron sacados de la ciudad en una camioneta de doble cabina, mientras otro vehículo detrás los custodiaba.
Varias personas congregadas frente al cuartel de la Policía gritaban ejecútenlos en el camino.
Entre los presentes, tanto en la parte frontal en los palacios de la Policía y de Justicia de aquí, no estaban familiares de las victimas sino personas de los diferentes lugares de zona urbana y de comunidades aledañas a la sección La Meseta, de donde eran nativos Polanco Tolentino, y sus dos niñas.
Entrevistados por este redactor, Nilson Díaz Medina y Emilianito Valdez Ubri, admitieron la comisión del triple crimen, pero aseguraron que lo hicieron porque estaban borrachos y poseídos del diablo.
Negaron que el móvil del crimen fuera el robo al enterarse que Rafael Polanco Tolentino había vendido un maíz, pero no el dinero del producto.
Nilson Díaz Medina dijo que como la niña Luz Maria, la de mayor edad, 11 años, identificó a Emilianito cuando descuartizó a su padre, y para evitar que esta los denunciaran a las autoridades la raptaron junto a la otra niña.
Dijo que caminaron poco menos de 7 kilómetros, la llevaron a un lugar inhóspito, llamado Sobacón, y ahí las descuartizaron a machetazos y punzonzazos.
Los detenidos reiteraron que estaban borrachos, que no buscaban dinero y que fue el demonio que los incitó a descuartizar al agricultor y a matar a sus dos hijas, cuando una de ellas los descubrió cometiendo el hecho.
Enviados a cárcel Azua
Los dos ex rasos del Ejército Emilianito Valdez Ubrí y Nilson Díaz Medina, fueron trasladados a la cárcel del kilómetro 15 de Azua donde eran esperados por otros reclusos.
Los acusados fueron sacados por la puerta trasera del cuartel de la Policía de esta ciudad.
La multitud exigía a la Policía que los dos acusados fuesen ejecutados y que se suspendiera su traslado a la cárcel de Azua donde permanecerán presos un año.

