Los muros fronterizos han existido a lo largo de la historia como un mecanismo de protección y defensa entre los diferentes pueblos y sus respectivos intereses. Desde el muro de Adriano, construido por los romanos 120 DC para proteger Britania de los bárbaros, hasta la Gran Muralla China del siglo V AC para protegerse de los ataques de los nómadas de Mongolia y Manchurria.
En las últimas dos décadas se han construido más de 35 muros alrededor del mundo y se planean construir otros mas como es el caso del muro prometido en la campaña electoral por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como una forma de detener la entrada por la frontera sur con México de miles de ilegales, parar el contrabando de armas y drogas que están afectando a la sociedad norteamericana.
Los muros tienen antecedentes históricos
Este enfoque sobre las razones que justifican la construcción de un muro fronterizo, debemos traerlo aquí al debate nacional dada la crisis migratoria que tenemos con esta invasión pacífica haitiana que se multiplica día a día en nuestras maternidades, junto con el contrabando y trasiego de armas, drogas, etc., nos debe llevar a pensar seriamente en esta opción que proteja nuestros intereses como nación, nuestra sociedad y nuestra dominicanidad.
Los muros funcionan, sino porque ponemos verja y puertas en nuestras casas y propiedades que queremos proteger? Estudiemos la experiencia de Israel que en nombre de su seguridad ha construido barreras para separarse de los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza y otro muro para separarse de Cisjordania de 420 millas de largo, en donde el muro que se ha completado, los ataques terroristas han disminuido dramáticamente.
En estudio que se hizo en este país junto con el gobierno de Israel hace mas de 15 años, un muro que selle la frontera de 15 a 20 pies de altura, no de concreto sino de malla, con sensores, entrenamiento, con varios puntos de acceso, etc, se podía realizar en menos de 18 meses y no más de 300 millones de dólares en ese momento.
Una barrera traería mayor control con los ilegales, con el contrabando de drogas y de armas, enviando también una señal clara a la comunidad internacional de nuestras prerrogativas como nación libre y soberana que debe hacer cumplir sus leyes.
Estamos convencidos que esta obra tendría un apoyo mayoritario del pueblo, como contribuyente y como soberano. Hasta la actual administración de EEUU nos pudiera apoyar ya que actualmente es su mismo enfoque.

