ROMA, 14 Set 2012 (AFP) – El presidente egipcio, Mohamed Mursi, juzgó este viernes en Roma que la película antiislam constituye una «agresión» que «desvía la atención de los verdaderos problemas de Oriente Próximo» y condenó de nuevo la violencia que el filme desencadenó en la región.
«No podemos aceptar este tipo de agresión, estos intentos de sembrar la discordia. Estas acciones irresponsables no aportan ningún bien y desvían la atención de los verdaderos problemas como Siria, los palestinos y la falta de estabilidad en la región de Oriente Próximo», declaró Mursi tras una reunión con su homólogo italiano Giorgio Napolitano.

