Semana

Músico y guitarrista

Músico y guitarrista

UBI RIVAS

Leopoldo Cordero Herrera, nació en Santiago de los Caballeros el 13 de septiembre de 1940, hijo de los esposos Andrés Cordero Infante y Aurora Herrera de Cordero, realizando sus cursos de primaria y secundaria en su ciudad natal.

Músico, guitarrista y compositor, sus primeros maestros de guitarra fueron Ulises Castillo, Noel Giraldo y Amado Camilo, y sus motivos de inspiración los grandes vocalistas Lucho Gatica, Antonio Prieto, Raúl Shaw y Daniel Riolobos, a quien escoge como su preferido de todos y de todos los tiempos, y alguna dosis de razón le asiste, porque fue un gran vocalista.

Fue en esa etapa de 1955 cuando Leo Cordero decide decantarse por la música, vocalización, composición, logrando destacarse en su país y en Londres, donde residió por diez largos años, aliviando inclusive la enorme nostalgia del coronel Francis Caamaño durante su estadía en The City (1965-1974).

Leo Cordero admite que en su país influenciaron en su decisión por la música grandes vocalistas como Guarionex Aquino (Currutá), Henry Ely, Napoleón Dhimes y Armando Recio (Vitico), y en el plano internacional también influyeron en la decisión que sería el eje fundamental de su vida, intérpretes inolvidables y superbos como Roberto Yanés, Carlos Ramírez, Vicentino Valdez, José Luis Moneró y Fernando Alvarez.
Vocalistas norteamericanos como Frank Sinatra, Nat King Cole, Bing Crosby, Perry Como, Hill Haley y sus Cometas,Little Richard, Check Berry, The Platers, Elvis Presley, Pat Boone, Frankie Avalon, Paul Anka y Neil Sekada, completaron el elenco de grandes músicos que formaron su universo en la farándula antes de cumplir quince años de edad.

Leo Cordero disponía en ciernes de una plataforma de referencias sólida, copiosa, colosal en su etapa embrionaria para debutar como músico de quilate rey, en el período 1955-1960, este último año, en que sale del país conociendo además a los Hermanos Silva y Los Cinco Latinos, anclando con esa mochila vivencial en los festivales de San Remo y de Domenico Modugno, abrevando a Guiseppe di Stpefano, Beniamino Gigi, Mario Lanza en el marco napolitano y Harry Belafonte, aquel inolvidable pebetero en sepia que elevó el calypso a nivel de euforia, leyenda é historia.

Desde su adolescencia en su ciudad natal disfrutó de las orquestas Hollywood de Miguel Angel Feliú Cabral (Papín),Generalísimo de Luis Alberto Mieses, Súper Orquesta San José de José Antonio Molina (Papa), Antonio Morel, serenatas con Henry Ely, Primitivo Santos, Héctor Jiménez, Nibín Santos, Otto Morales Bosch, Agustín Pichardo Petitón (Tin), José Miguel Pereyra Goico, Inocencio Pereyra Rodríguez (Chencho), Licinio Valerio, José Ficí Santos, y los merengues de Ñico Lora, una etapa inolvidable del último tramo de la bohemia santiaguesa.

Rafael Pichardo Vicioso (Mellizo) condujo a Leo Cordero al Coro Nacional dirigido por Luis Rivera Jiménez, naciendo Los Solmeños, integrado por Horacio Pichardo, Nandy Rivas y Tito Saldaña.

Fue la época donde luminosa en que surgieron Damaris Defilló (Pituka), Yvette Pereyra, Julio César Defilló, Niní Cáffaro, Yvette Pereyra, Luchy Vicioso, Aida Lucía y antes Lucía Félix con su voz de soprano deleitaba en la orquesta de Luis Alberti., sobre todas, interpretando Amorosa de Salvador Sturla.

Los maestros Juan Lockward, Bienvenido Brens, Rafael Solano, Luis Kalaff, Bullumba Landestoy, Manuel Sánchez Acosta, Moisés Zouain Díaz, Enriquillo Sánchez y Nicolás Yabra influenciaron grandemente en la formación musical de Leo Cordero, en el plano criollo, y en el foráneo, Cole Porter y Richard Rogers, Nat King Cole, Frank Sinatra, Perry Como, Bing Crosby y Bill Haley y sus Cometas, entre otros.
Su carrera como músico inicia en San Juan de Puerto Rico en el nigh club Ocho Puertas donde tocaba el inmenso Luis Kalaff, prolífico músico dominicano de todos los tiempos, con más de mil composiciones de diferentes géneros, y luego se trasladó a Nueva York, residiendo tres años, y estudiando solfeo y guitarra, descubriendo a Antonio Carlos Jobim, Joao Gilberto y el bossa nova, pero itinerante siempre, se dirige a Roma, donde encontró a Heny Ely quien lo condujo donde su maestra de canto Ingerborg Caggiano, esposa del maestro Roberto Caggiano, quien le enseñó por meses de gratis y se mudó a Londres, donde inicia su estreno como canta-autor.

Residiendo en Madrid en 1975 descubre a Joan Manuel Serrat y en 1978 en Buenos Aires se entera de la existencia de Alberto Cortéz y retorna a su país en 1979, conociendo a Luis Dias, José Antonio Rodríguez, Víctor Víctor, Cheo Zorrilla, Fernando Erias, Fernando Escovar y a Juan Luis Guerra y de nuevo estudia con Marianela Sánchez Frangie.

Fue autodidacta como arreglista, estudiando a don Sebesky y observando a Darío Estrella, y los arreglistas que más le influenciaron fueron Gordón Jenkins, Nelson Riddle, José Saabre Marroquín, Klaus Ogerman, Paul Buckmaster, Manuel Alejando y Bebu Silvetti.

Leo Cordero es un músico cultivado en el estudio de los grandes maestros de música popular y clásica, y entre estos últimos a Antonio Vivaldi, Johann Sebastián Bach, Johannes Brahms y Sergei Rachmaninoff y sostuvo cercanía con los maestros Michel Legrad, Francis Lai, Andrew Lloyd Webber y José Antonio Molina Miniño.
Su amistad con Svezdana Radojkovic y Pavle Vujcid, brillantes violinistas yugolavos de la Orquesta Sinfónica Nacional y en los poetas José Angel Buesa, Héctor José Regla Díaz y Freddy Miller Otero y los foráneos Pablo Neruda, Alfonsina Storni, Federico García Lorca y Osho, a quien define como su maestro.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación