Opinión

Navegar en círculo

Navegar en círculo

Una de las más pesarosas falencias que acarrea la sociedad dominicana ha sido su escaso interés por la concertación, ejercicio dialogante o búsqueda de consenso para resolución de conflictos, lo que hace difícil acomodar la carga en camino al anhelado estadio de crecimiento económico, equidad social y prevalencia de la ley.

La agenda de urgencias nacionales permanece casi intacta porque Gobierno, clase política y sector productivo se acostumbraron a caminar en círculo con la premisa de llegar a ninguna parte o arribar siempre al punto de origen, en extraña combinación de movimiento con estancamiento.

De todas las grandes metas colocadas sobre mesa de negociación o diálogo, solo el Pacto por la Educación ha logrado un consentimiento relativo, aunque su aplicación ha sido difícil porque autoridades educativas y gremio de profesores halan la cuerda en dirección contraria.

Un buen ejemplo de esa escasa voluntad dialogante lo constituye el Pacto Eléctrico, en torno al cual los sectores público y privado cumplieron largas jornadas en un diálogo de sordos, sin tomar en cuenta siquiera que la crisis del sector eléctrico ha costado al erario más de 13 mil millones de dólares desde 2004.

Gobierno, sector privado y clase política saben muy bien sobre la imposibilidad que tiene la economía y la gobernanza de avanzar hacia las puertas del desarrollo y de la consolidación institucional sin una previa reforma fiscal y una Ley de Partidos Políticos, pero todos prefieren arrastrar los pies en favor de propios intereses.

Temas como endeudamiento, déficit fiscal, ingresos, gastos, política monetaria, seguridad pública, promoción de empleos, seguridad social, readecuación del transporte, redistribución del ingreso, monopolio, oligopolio, no son sujetos del interés de mansos ni de cimarrones.

El llamado del presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Pedro Brache, para que se reanude el diálogo en procura de la firma del Pacto Eléctrico, de un consenso sobre la Ley de Partidos y por la reforma del Código Laboral, se erige como excelente oportunidad para reanudar la gran marcha por el consenso nacional.

Ante un entorno externo matizado por la incertidumbre, Gobierno, iniciativa privada y liderazgo político están compelidos a promover un ejercicio dialogante basado en el interés nacional y en el propósito común de que República Dominicana se coloque a las puertas del desarrollo y logre superar el aciago estadio de pobreza y desigualdad.

El Nacional

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