Llegó La Navidad, excelente época para compartir inolvidables momentos con nuestros seres queridos. Tomarse una alegre fotografía, degustar una rica cena, escuchar la música preferida e intercambiar regalos, es parte de la tradición.
Y como opción para obsequiar, es bueno pensar en una interesante y entretenida opción: los libros, principalmente cuando cuando se piensa en los niños. Para ellos siempre se eligen bicicletas, muñecas, carritos, peluches y juegos electrónicos, olvidando que también los libros pueden ser excelentes alternativas.
En los libros también está la diversión, el interés, expresó la escritora Eleanor Grimaldi Silié.
Aunque para todo el mundo las experiencias de leer no son iguales, dijo.
Para cada persona un libro puede tener significados distintos: puede ser un tesoro, un objeto cualquiera, una colección y parte de su vida. Jugar con los libros ayuda al ser, a expresarse, a relacionarse, no solo con el autor y los textos, sino con otras personas, ya que se puede leer sin estar en compañía y también en grupos, como cuando nos integramos a un club de lectores o grupos de lectores, resaltó la también educadora.
Dijo que en un mundo convulsionado, donde las tragedias están presentes, las noticias infaustas y las situaciones de abuso infantil, es muy importante devolver la capacidad de soñar a los pequeños y advertirlos de cualquier peligro, y esto se puede lograr también, a través de los libros.
Hacerles ver a los niños que en los libros está no solo el conocimiento, sino el juego, la pasión por leer y otros intereses maravillosos, dijo Grimaldi.
Qué tipo de libros ofrecer de acuerdo
a la edad
Durante los años de la Educación inicial, se pueden ofrecer libros sin texto, con láminas expresivas, para que el pequeño aprenda a verbalizar; luego, juguetes de destreza fina, como puntear, ensaltar y juguetes simples, hechos de materiales sencillos y livianos que no le hagan daño a su salud e integridad física.
A medida que su vocabulario aumenta y puede leer se le ofrecen algunos libros de tramas más complejas y juguetes más complicados como rompecabezas de 50 o más piezas, ya sean para el desarrollo de destrezas cognitivas o intelectivas.

