Conforme es ilustrado todos apreciar discurriendo la autopista que conecta nuestra capital con Santiago de los Caballeros, en esos 156 kilómetros vemos un río Yuna esmirriado, socavado por granceros, Jatubey y otros cursos de agua secos, solo Masipedro rugiente, Camú agotado y depredado.
ConcluyendoYaque del Norte, el afluente más extenso del Caribe insular, 291 kilómetros, principal de toda la isla Española, comenzando su agonía de polución en Jarabacoa, agredido por decenas de cañadas al discurrir por la Ciudad Corazón, polucionado hasta el sofoco, usado como basurero y tóxicos químicos industrias.
Ese panorama avistado en nuestra principal vía interprovincial es posible reeditarlo hacia el sur, Haina, Nizao,Ocoa, Jura, concluyendo Yaque del Norte.
Nunca he registrado un ministro de Medioambiente declarar: “Asumo restaurar este afluente”, como se hizo con Loma Novillero, adjunto a Villa Altagracia, un pequeño edén dominicano.
Nunca un ministro de MA decir: “Asumo cuidar y restaurar Los Haitises.
Sierra Bahoruco. Sierra de Neiba. Hondo Valle. Sierra Martín García. Diego de Ocampo. Damajagua.
Isabel de Torres. El Morro de Montecristi”.
¡Ay, nunca jamás!
Este reciente septiembre 28, el economista santiaguense Miguel Ceara Hatton, persona de bien, atildado economista, a quien no dispongo el privilegio de conocer, fue el invitado del Grupo de Comunicaciones Corripio, despachándose con esta perogrullada:
“Nos estamos consumiendo el capital natural del país. Ese patrón lo convierte en depredador de los recursos naturales y el medio ambiente, y hay que empezar a cambiar, porque de seguir la huella ecológica de producción, consumo y destino final de desechos, se necesitarán dos RD”.
Palabrería hueca, huérfana del ministro precisar:
“Ese modelo intentaré modificarlo, comenzando por restaurar los afluentes degradados, enfrentaré a los despiadados, insaciables e intocables granceros, desde mañana mismo, y los invito me acompañen para que verifiquen cuanto expreso iniciaré ante ustedes”.
Reitero Miguel CearaHatton es un respetado economista que leo sus artículos, pero en mi modesto entender de medioambiente, preservación, reforestación y rescate de tragedia del sector, reitero no es la persona para el puesto.
MA requiere de un parecido y fenecido Ramón Pérez Martínez (Macorís).
Pedro de Jesús Candelier.
Ramiro Matos González.
José Miguel Soto Jiménez.
Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna.
Porque MA requiere urgente un ministro de armas a tomar para rescatar el patrimonio hídrico, forestal, y grave contaminación de nuestros heridos de muerte agostados afluentes, y parar en seco el no controlado corte de pinos y los intocables granceros financiadores de campañas presidenciales.
¡Ay, cuanto dolor, y cuanta pena!
Por Ubi Rivas
ubirivas30@gmail.com

