La urgencia con que las Naciones Unidas (ONU) solicitó 1,200 millones de dólares para ayudar a Haití a recuperarse de las calamidades causadas por el huracán Matthew ha calado solo a medias. Hasta ahora solo había recibido un 40% de los recursos para paliar los efectos de la tormenta que provocó la muerte de más de 800 personas y el desplazamiento de 175 mil.
Según la ONU, del total de 1.4 millones afectados por el desastre, al alrededor 800 mil quedaron necesitados de ayuda alimenticia. Pero el dramatismo de la realidad no ha conmovido a una comunidad internacional que, como en otras ocasiones, limita su solidaridad a llamados o ayudas simbólicas.
Después de un mes que el fenómeno azotó a la nación más pobre de la región, la ONU no ha podido contar con los recursos para mitigar las precariedades de la población. De no ser por la solidaridad del Gobierno dominicano, que rápidamente se movilizó para auxiliar a las víctimas, el drama de los haitianos fuera más espantoso.

