Página Dos

No es el problema

No es el problema

El ministro de las Fuerzas Armadas, Sigfrido Pared Pérez, se ha apartado de su estilo mesurado y profesional con su afirmación de que prefiere que maten 50 delincuentes (callejeros) antes que a un agente de la Policía. Es como si dijera que para que la cruz llegue a mi casa, mejor que vaya a la ajena.

Pero resulta que sangre no es lo que se plantea con respecto a esa delincuencia que tanta irritación, incertidumbre e inseguridad causa en la población. Además del patrullaje militar hay que explorar otras alternativas para enfrentar una delincuencia que Pared Pérez y otras autoridades saben que tiene múltiples aristas.

Las autoridades, sobre todo las que tienen que ver con la seguridad, deben cuidar sus expresiones para evitar dar lugar a una cacería extrajudicial a nombre de la lucha contra la delincuencia callejera.  Como profesional, Pared Pérez conoce otros términos menos confusos para abordar la confrontación contra la criminalidad y la delincuencia.

El Nacional

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