Angel Cervantes aprovecha el asueto de Semana Santa y las altas temperaturas que se registran en esta época, para improvisar en la calle Juan Bautista Vicini un negocio de venta de piscinas plásticas nuevas y usadas. Cada año aumenta la demanda de este tipo de utensilio entre familias de los barrios pobres que toman calles y aceras para colocarlos y divertirse a bajo costo, sin los riesgos de las carreteras y el fuerte oleaje de las playas.

