El Movimiento de Mujeres Unidas (Modemu) denunció que algunos integrantes del Ministerio Público están creando pánico y extorsionando con someter a la justicia a los clientes para que no visiten los centros de diversión.
La directora ejecutiva de la entidad, Jacqueline Montero, expresó que las acciones de algunos fiscales adjuntos es improcedentes porque ninguna legislación dominicana sanciona la labor de trabajadora sexual.
Mientras la representante jurídico de Modemu, licenciada Liyana Pavón, dijo es necesario que los fiscales no sigan amenazando a sus clientes, porque estas actividades no están prohibidas en el marco jurídico del país.
La denuncia fue presentada durante el Octavo Congreso Nacional de las Trabajadoras Sexuales, que concluye hoy en la tarde con una proclama pidiéndole a las autoridades que reduzcan los abusos y violaciones de los derechos individuales de las trabajadoras sexuales.
También anunciaron que los directivos de Modemu pretenden ejecutar programas de bienestar general para las trabajadoras sexuales y continuar demandando respeto a sus derechos como personas adultas que necesitan ganar dinero para la manutención de sus familias.
Además, pretenden poner en marcha programas de autogestión y nuevas alternativas de vida y trabajo para las 7,500 mujeres afiliadas a nivel nacional.
La profesional del derecho expresó que el trabajo sexual no está prohibo lo que está prohibido es el proxenitismo, que es más difícil perseguirlo. Si el Estado no asume la persecución del proxenetismo efectivamente no puede asumir ni la persecución del cliente ni de la trabajadora sexual.
Pidieron la intervención de las autoridades porque las mujeres caen en el oficio del trabajo sexual por necesidad económica, por falta de oportunidades, situación que afecta a un gran número de dominicanos.

