Ojala que le vaya bonito al ministro de Educación en su esfuerzo por contener la especulación en los precios de libros y útiles escolares, aunque ya el palo ha sido asestado a miles de padres y tutores obligados a adquirirlos como si fueran muelas de gallo.
El doctor Carlos Amarante Baret ha prometido ofrecer una solución definitiva para que el próximo año ni los venideros, se sufra por los altos precios de los textos escolares.
Esa promesa se ha hecho cada verano, sin lograr desmontar lo que legisladores definen como entramado mafioso. Se ha denunciado que colegios privados participan en el negocio de venta de libros y útiles. A lo que se atribuye las alzas desproporcionadas de precios.
Ojala que Amarante Baret consiga resolver tan acuciante problema, aunque difícil es encontrar a esta hora una varita mágica. La verdad es que este año escolar se recordará como el del abuso en la venta de libros y útiles escolares.
