El tiro alevoso no lo mató. Treinta y cinco años después de ese intento perverso conserva una gran vitalidad. Es algo formidable y hermoso que cada año se llene de flores el espacio donde fue baleado.
El pueblo, a contracorriente, lo escogió como figura emblemática del pensamiento transformador, la firmeza y la acción de justicia.
El viejo régimen corrupto y criminal -montado sobre un capitalismo dependiente, desnacionalizador y empobrecedor- ha tenido continuidad en el propio Balaguer y en el neo-balaguerismo representado por las contaminadas estructuras de mando del PRD y del PLD, hoy en unas de sus peores niveles de degradación política y moral.
El neoliberalismo, nueva modalidad del dominio capitalista, ha marchado de la mano del neo-balaguerismo en un buen tramo de estos últimos treinta y cinco años y eso ha impedido tanto la condena judicial de los autores intelectuales del asesinato de Orlando (incluido Balaguer) como la des-trujillización del sistema político y la superación de la dependencia del país.
Ha sido una hazaña condenar a largos años de prisión a los autores materiales de ese crimen. Una buena señal alentadora dentro de este prolongado reinado de la impunidad. Una luz en la oscuridad, indicadora de que se puede.
Y ahora, cuando quienes dirigen el Estado dominicano y encabezan gobiernos que destilan fango, están condenados en perspectivas a pagar sus delitos de poder, existe más razón y fuerza moral para asirnos de esa señal luminosa y exigir cárcel para los generales de horca y cuchillo y categórica condena póstuma a Joaquín Balaguer.
Está bueno de recesos después del fallo que llevó a la cárcel a los matones Pou Castro, Cabrera Durán, Lluberito y De la Rosa.
Ahora les toca a los que dieron la orden, previa anuencia de Balaguer: a los generales Pérez y Pérez, Lluberes Montás, Milo Jiménez y Cruz Brea.
Ahora se precisa exigir a las autoridades despojar a Balaguer de títulos laudatorios y retirar su nombre de calles, parques, autopistas y edificaciones públicas.
Eso es vital para salud moral de nuestra juventud y para el necesario ajuste de cuenta en término de memoria histórica veraz.
Además oportuno, porque junto al fango que cubre a gobernantes sumergidos en la escoria para el disfrute de las mieles y loas del poder, asoma con fuerza la droga teñida de sangre y la sangre contaminada por doquier de Paya, Agosto, Atiemar, Quirino, Sun Land, BarricK, Uni Gold, Cisneros, Cirujanos, nuevos matones, barrilitos y alaguercitos.

